El promotor estadounidense de boxeo Don King está a punto de realizar otro acto de magia en su escenario preferido, el Madison Square Garden de Nueva York, cuando esta noche suban al cuadrilátero de esa instalación los veteranos Félix “Tito” Trinidad y Roy Jones.
Trinidad y Jones se medirán en un combate a 12 asaltos y en un peso máximo de 170 libras (77.11 kilogramos), en el que no estará ningún título en liza, en una cartelera denominada “Traigan a los Titanes”.
Trinidad, de 35 años y ex campeón mundial en tres divisiones, y Jones, de 39, ex monarca del orbe en cuatro categorías diferentes, se montarán en la máquina del tiempo para escenificar el esperado combate con siete años de retardo.
En realidad ambos debieron enfrentarse en el 2001 cuando estaban en el apogeo de sus carreras, pero entonces la avaricia de Don King, representante del boricua, arruinó lo que podría haber sido el combate del siglo.
En aquel entonces, King le organizó a Trinidad dos peleas previas antes del tope contra Jones, camino que le abriría las puertas al megapleito.
El 12 de mayo de 2001, en el mismo Madison, “Tito” noqueó a William Joppy en cinco asaltos para adjudicarse el campeonato mediano de la AMB. Cuatro meses después cayó por fuera de combate en el duodécimo asalto ante Bernard Hopkins, quien se convirtió en campeón mundial absoluto de la categoría.
Desde un palco de preferencia del Madison Square, Jones vio aquella noche cómo se le escapaba la que podría haber sido la bolsa millonaria más grande de su carrera.
“Entonces le dije a King que no hiciera aquella pelea. No me hizo caso y la historia fue otra”, reconoció Roy Jones.
Trinidad, no obstante, espera luchar contra el tiempo y poner las cosas en orden, en este su segundo regreso.
“Estoy confiado en que ganaré. Me he preparado como nunca y quiero darle nuevas alegrías a mi pueblo puertorriqueño”, expresó Trinidad, quien tiene una bolsa garantizada de siete millones de dólares, mucho menos de los casi 20 que pudo alcanzar si se hubiera concretado el pleito en 2001.
El problema es que la venta de esta pelea no ha marchado como esperaba el promotor de los pelos parados, dado lo elevado de los precios de los boletos —desde 100 hasta 1,500 dólares por asiento—, y del sistema de pague por ver (49.95 dólares).