publicidad
Managua
08:15 am
18.01.08
Regístrese gratis aquí  |  Administre su perfil de usuario  |   
Portada
Última Hora
Política
Nacionales
Economía
Campo & Agro
Regionales
Editorial
Deportes
Sucesos
Internacionales
Opinión
Revista
Vida Social
Cartas al Director
Caricaturas
Agenda de Eventos
Eventos Empresariales
Tecnología
Religión y Fe
Mosaico
Entrevista
Enfoque
Hablemos del Idioma
Noticias >> Regionales
El sepelio del sacerdote Anastasio García Ortigosa contó con la presencia de representantes de diversos sectores. (LA PRENSA/F. RIVERA)
Jinotega despide con cariño al padre García Ortigosa
Félix Rivera Méndez
Corresponsal/Jinotega
departamentos@laprensa.com.ni
publicidad

El querido sacerdote Anastasio García Ortigosa (Navarra, España, 1922) fue despedido con lágrimas, flores, recuerdos, misas, homenajes y honores, por autoridades civiles, militares y por todos los sectores de la sociedad jinotegana. Fue enterrado el miércoles después de un oficio religioso.

Las diferentes misas que realizaron los 26 sacerdotes del clero de este departamento, la vela en Catedral San Juan el 15 por la noche, registraron llenos completos.

La Catedral San Juan, de Jinotega, resultó pequeña para albergar al pueblo que llegó a despedir al popular misionero marista, profesor de secundaria y universitario y sacerdote, personaje obligado en la historia jinotegana.

Tuvo por costumbre recorrer las calles y barrios de la Ciudad de Las Brumas, hablar con enfermos, obreros, técnicos, profesionales y un gran roce y acercamiento con la población le valieron su gran popularidad.

Su hermano mayor, hermano marista, Rafael García Ortigosa, agradeció emocionado los honores al destacado pastor. “Estoy sorprendido de tanto apoyo y admiración por él. No sabía que era tan popular y tenía tanta gente. En nombre de él y la familia García Ortigosa os agradezco de todo corazón”, dijo.

El padre Eliar Pineda, vicario de la Diócesis de Jinotega, tras destacar las virtudes de este misionero, que dejó todo en España para venir a compartir con los nicaragüenses logros y dificultades, agradeció al clero todo el cariño expresado.

La misa de cuerpo presente fue concelebrada por el señor Obispo, monseñor Carlos Enrique Herrera y todos los sacerdotes del departamento. Participaron en la eucaristía, además de sus colegas sacerdotes obreros del campo y la ciudad, artesanos, técnicos, médicos, policías, miembros del Ejército, el Alcalde y el Concejo, que declaró tres días de duelo.

Noticias Servicios Suplementos Especiales Publicidad Enlaces
Mapa del Sitio Nicas en el Exterior Contactos Ayuda
©LA PRENSA 2009 Aviso legal Política de privacidad Consultas y Sugerencias
Manual de Estilo de LA PRENSA
Fotorreportajes
Sucesos del 2006: Nicaragua
Búsqueda