La bancada “Por la Unidad” podría tener sus días contados, después que el diputado de Alianza por la República (Apre), Eduardo Gómez, decidiera reintegrarse a la bancada de Alianza Liberal Nicaragüense (ALN) y ratificar un acuerdo de intención de alianza estratégica con esa organización política.
Gómez, quien actualmente es el presidente en funciones del Apre, puso a disposición de sus aliados políticos la casilla número 10 y respaldó la candidatura de Eduardo Montealegre, para la Alcaldía de Managua, a quien proclamó como líder de la oposición.
El diputado Gómez afirmó que las diferencias y malos entendidos que motivaron su separación de ALN, ya fueron superados “y quedaron atrás”, por lo que ahora lo importante es trabajar en la unificación de los liberales y las fuerzas democráticas para impedir que en Nicaragua se implemente una dictadura impulsada por el presidente Daniel Ortega.
“Hoy más que nunca, Nicaragua necesita de sus mejores hijos, para evitar el desastre al cual nos están llevando en el país, esta unidad, esta alianza que hoy se está conformando es casualmente para que seamos los demócratas de todos los partidos, de todas las alianzas, los que vamos a enfrentar esta debacle que tenemos de frente”, expresó Gómez.
Montealegre señaló que la integración del Apre como aliado estratégico implica el fortalecimiento de la lucha por la democracia en nuestro país.
El presidente de ALN dijo que las intenciones del presidente Ortega son las de entregar el país al totalitarismo, además de regresarlo a una dictadura, pero sobre todo, entregarlo al Presidente de Venezuela, Hugo Chávez, “que lo único que nos ha enseñado son las hojas, pero no nos ha enseñado el nacatamal”.
CONDICIONA POSTULACIÓN
Asimismo, Montealegre condicionó su candidatura a la Alcaldía de Managua, al afirmar que no aceptará que ninguna persona imponga con “dedazos” la candidatura del vicealcalde, en alusión al interés del ex presidente Arnoldo Alemán de que la compañera de fórmula de Montealegre sea la diputada ante el Parlacen, María Haydée Osuna, lo que implica no celebrar elecciones primarias en la capital.