No somos agoreros, pero lo advertimos en otro comentario. Los magistrados liberales se sentarían sobre cuchillas en Corte Plena, por lo que debían ser prudentes y sabios, como se habían manifestado en sus apariciones públicas. Y no fueron ni independientes ni sabios. O de qué sirve la sabiduría jurídica cuando se somete a la astuta política (en su oscura versión truculenta) y al revolver en el pecho del “repacto”, como fue la amenaza al señor Alemán, de regresar al hospedaje de la Modelo.
La declaración de inconstitucionalidad de la ley de reforma a la Ley 290, Ley 630, sólo fue una forma de legalizar el ilegal amparo del TAM, y “crear” de la nada (pues ninguna ley constitucional lo contempla) un inexistente “control previo”, y volver a poner contra la pared del fusilamiento a la Asamblea Nacional, pues siempre la formación de la ley estará atada al Poder Judicial y al Ejecutivo.
Dios enreda a los sabios en las cosas sencillas, dicen las Escrituras, pues todos los abogados y estudiantes de Derecho sabemos que las cosas se deshacen como se hacen, y si la facultad de crear consejos de poder ciudadano, (la palabra “poder” no está en la Constitución ni en la Ley de Participación Ciudadana, es un añadido de hecho) fue otorgada por una ley ordinaria, pues claramente por otra ley ordinaria se le quita esa facultad, como bien hizo la Asamblea. De ahí nació el escándalo del presidente Ortega, que exigió mantener sus facultades a como fuera.
Expresábamos que cualquier resolución “gallo gallina” que saliera de la CSJ, sería repudiada por el pueblo, como ya lo está siendo. Y pone en entredicho a los magistrados liberales. Recordemos que se vence el término de algunos en este año. Las resoluciones de la Suprema dejan siempre en duda el equilibrio de los poderes del Estado, menos el Poder Ejecutivo, que al mejor estilo de Luis XIV, que por el “poder de origen divino” de su reinado que invocaba, el parlamento y las cortes sólo debían refrendar sus decisiones sin derecho a debatirlas.
Y ¿ahora qué? Sólo queda el reducto del Bloque contra la Dictadura en la Asamblea, en donde el más firme parece ser la Alianza MRS que preside Edmundo Jarquín. Ojalá que la unión de los liberales sea sólida y no un globo, que deberá contar con los importantes aliados conservadores y de la resistencia, así como los no menos del Apre, socialcristianos y socialdemócratas. Esta alianza debe ser la voz que clama en el desierto, “y las multitudes oyeron su voz”.