Para afectados por las minas sembradas en el país en los ochenta
La Organización de Estados Americanos (OEA), a través del Programa de Asistencia para el Desminado en Centroamérica (PADCA), desarrolló esta semana el VIII diagnóstico Vocacional con 87 sobrevivientes de explosión de minas antipersonales.
El taller se realizó para facilitar la integración social de los afectados —en sus comunidades— por medio de proyectos emprendedores vinculados al ámbito productivo; que van desde el cultivo del café hasta la fabricación de artesanías.
El diagnóstico vocacional se desarrolló con ayuda del Instituto Nacional Tecnológico (Inatec), quienes ayudan a combatir el estrés postraumático. Los participantes eran originarios de 37 municipios del país.
MILES DE MINAS
El programa de asistencia de la OEA incluye, entre otras cosas, asistencia inmediata luego del accidente, rehabilitación física y la integración a la sociedad.
De 160,000 minas registradas, se ha destruido casi el 92 por ciento, unas 145,187. La Comisión Nacional de Desminado informó meses atrás que unas 1,000 personas han muerto a consecuencia de la explosión de las minas.
Las estimaciones de la Comisión Nacional de Desminado es que este año se puedan destruir al menos unas 8,000 minas. Para este proceso se necesitarían unos cinco millones de dólares.
Las labores de desminado debieron concluir en el 2005, pero se han encontrado más minas en zonas de Nueva Segovia y Jinotega.
DESDE EL 2002
Carlos Orozco, coordinador regional del Programa de Asistencia del Desminado, expresó que buscan que los sobrevivientes alcancen un mejor nivel físico, mental y social. El inicio de la primera fase del programa fue en el 2002.
Desde esa fecha un total de 217 sobrevivientes de las minas antipersonales han sido capacitados en 27 oficios, a 108 apoyaron con proyectos emprendedores, cinco recibieron becas universitarias y nueve cursos técnicos.
El año pasado la OEA ofreció 1,754 atenciones a 425 sobrevivientes de minas antipersonales. En la actualidad se reportan 1,089 sobrevivientes de minas antipersonales en todo el país.
Desde que inició el programa de desminado la comunidad donante internacional ha desembolsado 36 millones de dólares.