El consorcio español, portugués y costarricense Autopistas del Sol, inició ayer la construcción de una carretera de 77 kilómetros desde San José hasta el Pacífico central, cuyas obras tenían 30 años de retraso.
La carretera entre San José y el puerto de Caldera es una obra que fue planeada y diseñada hace tres décadas pero por diferentes razones se ha aplazado.
En diciembre del 2005 la Contraloría General autorizó a Autopistas del Sol a tomar el proyecto, y la empresa firmó el contrato con el Estado en abril del 2006.
Las obras de construcción fueron inauguradas con la presencia del presidente Oscar Arias, quien afirmó que se trata de una vía de vital importancia para Costa Rica, pues reducirá el tiempo de viaje entre San José y el Pacífico central a apenas una hora.
Arias subrayó su satisfacción de que el proyecto, de 230 millones de dólares, finalmente sea una realidad y resaltó que “la carretera estará lista dentro de 30 meses, lo que sin duda alguna aumentará la competitividad del país”.