Las remesas familiares enviadas por salvadoreños desde los Estados Unidos alcanzaron los 3,695.3 millones de dólares durante el 2007, una nueva cifra récord en la historia de este país.
“El resultado de las remesas fue positivo, teniendo en cuenta el contexto económico de Estados Unidos, que muestra un menor crecimiento”, informó el jueves el Banco Central de Reserva de El Salvador.
La cifra superó en 224.40 millones de dólares el total recibido durante el 2006.
“Las remesas recibidas durante el 2007 equivalen al 18.1 por ciento del Producto Interno Bruto del país”, que se prevé superaría los 20,200 millones de dólares, indicó la fuente.
El promedio mensual recibido fue de 307.9 millones de dólares.
El dinero es enviado por más de dos millones de salvadoreños que viven en el exterior, principalmente en Estados Unidos.
ORGANISMOS CRITICAN MODELO QUE FAVORECE MIGRACIÓN
Organizaciones no gubernamentales y la oposición arreciaron sus críticas al modelo económico salvadoreño de corte neoliberal, que se sostiene gracias a las remesas de la “sufrida” emigración, a menudo ilegal, y que en el 2007 alcanzaron los 3,695.3 millones de dólares.
“El modelo neoliberal aplicado en El Salvador topó (se agotó). El costo de vida se disparó y el único aliciente de algunas familias es la remesa familiar que recibe”, aseguró a la AFP el director del Centro para la Defensa del Consumidor (CDC), Armando Flores.
Las críticas al modelo económico se intensificaron con motivo de conmemorarse el miércoles, 16 años del fin de una sangrienta guerra civil que tuvo su origen en el cierre de los espacios de participación política y la injusticia social.
El jefe de la bancada legislativa del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN, izquierda), Salvador Sánchez, aseguró que “los gobiernos de derecha impusieron un modelo económico, político y social neoliberal que dividió a la sociedad salvadoreña, entre una inmensa mayoría de pobres y una reducida minoría de privilegiados que concentra cada vez más el ingreso nacional”.
“Este modelo, aplicado sin ningún tipo de consideraciones, generó la fragmentación de la sociedad y de las familias salvadoreñas, disparando los índices de delincuencia, de corrupción gubernamental y de irrespeto a la vida”, aseguró Sánchez.
A ello se suma la dolarización de la economía, que entró en vigor en 2001, y que según muchos críticos, no ha hecho más que aumentar el costo de la vida.