El presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), José Adán Aguerri, aseguró anoche que aplicarán el incremento del 15 por ciento del salario mínimo, que el pasado miércoles acordaron el Gobierno y los sindicatos afines.
Sin embargo, dijo que las más afectadas por este incremento serán las Pequeñas y Medianas Empresas (Pymes), que deberán desembolsar más recursos para cumplir con el ajuste salarial en medio de un ambiente dominado por el encarecimiento de los costos de producción.
Aguerri recalcó que harán efectivo el ajuste descrito porque son respetuosos de la ley, en este caso la Ley del Salario Mínimo.
El nuevo sueldo mínimo, que en promedio alcanzará los 1,901 córdobas al mes, entrará en vigencia a partir del próximo 1 de febrero.
“Hicimos todos los esfuerzos posibles para poder encontrar una posición de consenso, en aras de atraer juntos la inversión y generar más empleo, pero desafortunadamente la agenda política prevaleció sobre la agenda económica”, dijo Aguerri.
Advirtió que: “El problema aquí es que estamos recuperando el poder adquisitivo de los trabajadores, pero qué va a pasar con las Pymes, cuando las materias primas van subiendo y no hay una productividad que compense incrementos salariales”.
Sin embargo, el coordinador del Frente Nacional de los Trabajadores (FNT) y diputado sandinista Gustavo Porras, se mostró satisfecho con el ajuste, porque puede ser sostenido por el Gobierno y los empresarios, según dijo.
El presidente del Banco Central de Nicaragua (BCN), Antenor Rosales, mostró entre tanto tranquilidad con el aumento acordado.
La Central de Trabajadores de Nicaragua (CTN) Autónoma y los trabajadores de la construcción, argumentaron que el ajuste del 15 por ciento “es sumamente inferior al incremento dramático del costo de la canasta básica, cuyo precio en noviembre del 2007 era de 7,786 córdobas”.