El Gobierno intensificó ayer su cabildeo en la Asamblea Nacional para apurar la aprobación del Presupuesto General de la República 2008, de cara a la llegada de una misión del Fondo Monetario Internacional (FMI) prevista para finales de febrero.
El presidente del Banco Central de Nicaragua (BCN), Antenor Rosales, se reunió ayer por más de dos horas con diputados miembros de la Comisión de Producción, Economía y Presupuesto de la Asamblea Nacional, sin llegar a definirse fecha concreta en torno a la aprobación del presupuesto y los alcances de algunos cambios que harían los parlamentarios.
Rosales reitero que, de no aprobarse en las próximas semanas el presupuesto del año en curso, Nicaragua estaría fuera del programa económico con el FMI vigente desde octubre del 2007.
Manifestó que la misión del FMI, que arribará en febrero, evaluará el grado de cumplimiento de Nicaragua, de los compromisos asumidos en el programa económico.
Con este acuerdo el país recibiría poco más de 110 millones de dólares de parte del FMI. De ese total, 18 millones de dólares se desembolsaron en octubre pasado.
Mientras la Asamblea Nacional discute y aprueba el presupuesto, está vigente la propuesta del Gobierno que contempla un gasto por el orden de los 28,000 millones de córdobas, sin incluir el pago de la deuda externa e interna.
Las bancadas parlamentarias que integran el Bloque contra la Dictadura han prometido una alza salarial en el presupuesto en torno al 20 por ciento para los trabajadores de la Salud y la Educación, superior al 12 por ciento que quiere el Gobierno.
La propuesta del 20 por ciento se mantiene, según aseguró la diputada María Eugenia Sequeira, de la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN), aunque dijo que analizarán el tema en los próximos días con el representante del FMI en Nicaragua, Humberto Arbulú.
Por su parte el presidente de la Comisión de Producción, Economía y Presupuesto, Francisco Aguirre Sacasa, dijo que no hay fecha exacta para la emisión de un dictamen en torno al presupuesto y su posterior aprobación.
Aguirre aclaró que aunque se acelerará la aprobación del presupuesto, “esto no significa que será aprobado a como lo mandó el Presidente de la República (Daniel Ortega)”.
La propuesta de Ortega incluye fondos para los programa Hambre Cero y Usura Cero, cuestionados por los diputados opositores por estar politizados.