La Comisión Europea (CE) destacó la decisión de Estados Unidos, de suspender temporalmente sus acciones en la Organización Mundial del Comercio (OMC) contra las políticas europeas sobre transgénicos, porque da a la Unión Europea (UE) un margen para “seguir dialogando”.
El portavoz comunitario de Comercio, Peter Power, subrayó en declaraciones a la prensa que la reacción de Estados Unidos significa que “no va a iniciar una guerra comercial inmediata”, pese a que se ha acabado el plazo para que la UE cumpla un dictamen de la OMC del 2006, contrario a las reglas europeas sobre transgénicos.
Bruselas se ha referido así al anuncio de la Oficina de la Representante de Comercio Exterior (USTR) estadounidense, según el cual Estados Unidos va a suspender por un tiempo limitado las actuaciones dentro de la OMC contra la UE por su enfrentamiento a causa de las normas comunitarias sobre Organismos Genéticamente Modificados (OGM).
MÁS PLAZOS
La UE consumió el pasado viernes el plazo que tenía para cumplir un dictamen de la OMC, en el que dio la razón a Estados Unidos, Canadá y Argentina y declaró ilegales tanto la moratoria aplicada en la Unión a la autorización de nuevos transgénicos (entre 1998 y 2004) como las salvaguardas que algunos países imponen contra esos productos.
Washington pretende dar a la UE una oportunidad para que “demuestre progresos significativos” en la aprobación de productos de la biotecnología, según el comunicado de la USTR.
Entre las acciones que se barajaban y que por el momento no va a emprender Estados Unidos figuran las represalias comerciales.
El portavoz comunitario destacó que la Comisión Europea “toma nota de la respuesta” de Washington y “mantiene su compromiso de seguir dialogando activamente con Canadá, Argentina y Estados Unidos”.
Por su parte, Canadá ha dado a la UE un mes más de plazo en este sentido y Argentina cinco meses, según fuentes europeas.
Power ha advertido de que Estados Unidos no va a descansar por mucho tiempo y que “podría activar fácilmente” el proceso que ha interrumpido.
Desde el punto de vista de la CE, dijo, “no va a haber una escalada inmediata, pero para evitar una guerra comercial (con Estados Unidos, Canadá o Argentina) es claro que hay cuestiones que resolver”.
MAÍZ EN EL CENTRO DE LA DISCUSIÓN
La UE defiende que su política sobre transgénicos es acorde con la OMC y que la moratoria ya acabó, pero sin embargo, hay países como Austria, que aplican salvaguardas nacionales contra los OGM.
A esta situación se ha añadido el anuncio de Francia, de vetar el maíz Mon810 genéticamente modificado, lo que Washington califica de “decepcionante”, según el comunicado de la USTR.
Estados Unidos ha pedido a la CE que actúe para impedir la medida francesa, por considerarla “injustificada”.
Por su parte, la asociación que agrupa a las empresas europeas de biotecnología (EuropaBio) ha criticado también la intención del Gobierno francés respecto al citado maíz, que comercializa la multinacional estadounidense Monsanto.
Un organismo modificado genéticamente es aquel cuyo material es manipulado en laboratorios genéticos, donde ha sido diseñado o alterado deliberadamente.