Los dos sujetos aún desconocidos que irrumpieron la rutina del pueblo de Jalapa este lunes a eso de las 5:15 de la tarde, asaltando la Distribuidora La Amistad, propiedad de Juan José Rodríguez Rivera, huyeron con casi medio millón de córdobas robados en este establecimiento comercial.
El dinero que permanecía guardado en la gaveta de un escritorio sumaba los 230 mil córdobas en efectivo y siete mil dólares, además de otros siete mil córdobas que guardaba el dueño en sus bolsillos y que según la víctima utilizaría para realizar un día después un pago en Ocotal.
El comisionado Héctor Rafael Zelaya, jefe de la Policía Nacional de Nueva Segovia, aseguró que en el asalto —considerado de película— las fuerzas policiales lograron rodear casi de inmediato el sitio para impedir el atraco. Sin embargo, los delincuentes tomaron de rehenes al propietario de la distribuidora y a otro ciudadano de nombre Jesús Acuña Reyes para emprender su huida hacia las montañas del norte de Jalapa.
En una acción considerada de mucha valentía, los 12 oficiales que tenían rodeado el sitio pretendieron rescatar con vida a los rehenes, pero la respuesta de los asaltantes fue abrir fuego contra los agentes desde que salieron del establecimiento.
Los delincuentes recorrieron unas 10 cuadras dentro del pueblo, hasta que se introdujeron a los cerros ubicados al norte del campo de futbol, donde dejaron en libertad a los rehenes.
DOS POLICÍAS HERIDOS
Alexander Rocha Rodríguez, oficial de inteligencia policial y uno de los que más se acercó a los delincuentes, fue herido cuando pasaba corriendo de una acera a otra en persecución de los delincuentes. Un balazo de AK en el cuello lo sacó del operativo.
Otro herido fue el policía Víctor Vargas, impactado por las balas de los asaltantes que le perforaron una de las piernas. Ambos están estables y recuperándose en el Hospital de Ocotal.
OPERATIVO CONJUNTO
Se unieron a la persecución de los dos delincuentes efectivos del Ejército de Nicaragua, en tanto la Policía Nacional activó el aparato de colaboradores secretos para conocer el rumbo que estos llevaban y que por la oscuridad de la noche, montaña adentro, no se logró su captura, indica el informe policial.
Entre 35 y 40 efectivos del Ejército y la Policía Nacional se encontraban todavía la tarde de este martes en la búsqueda y rastreo de los dos delincuentes, en varias direcciones de la frontera con Honduras. Presumen que uno de ellos está herido.
PLAN MALÉVOLO
Un hecho que hizo notar el comisionado Zelaya es que unos 45 minutos antes del asalto, en la estación de la Policía Nacional de Jalapa, recibieron una llamada telefónica informando que había un caso de asesinato en una comunidad y que ya tenían capturado al asesino.
“Al parecer era para desviar la atención, después de las indagaciones en el terreno podemos concluir que no hubo tal asesinato y que todo fue parte del plan para desviar la atención de la Policía, algo que efectivamente no pudieron lograr”, enfatizó Zelaya.