Los promotores de la amnistía que se tramita actualmente en la Asamblea Nacional, aseguran que su propósito es que Daniel Ortega no siga usando como rehén político a Arnoldo Alemán, ni chantajeando a Eduardo Montealegre por el caso de los Cenis. Sin embargo, es obvio que el mayor beneficiado por esa amnistía sería Arnoldo Alemán.
Como sea, esta amnistía es un tema de sumo interés público y se debe consultar ampliamente a los ciudadanos. La ciudadanía tiene que expresarse antes de que la Asamblea Nacional vote temas de gran trascendencia. En la democracia, los gobernantes y legisladores consultan la opinión de la gente antes de tomar sus decisiones, sobre todo las que atañen y afectan a toda la sociedad. La democracia no es ni puede ser una farsa bulliciosa y enflorada, en la que el gobernante dice y hace lo que quiere mientras las multitudes se limitan a aplaudirlo.
Hace dos mil quinientos años, el insigne historiador griego, Heródoto, se dirigió al poderoso y absolutista rey Darío I, de Persia, con las siguientes palabras que perfectamente se le pueden dirigir hoy al gobernante de Nicaragua: “Majestad, si no se expresan opiniones que entre sí difieran, resulta imposible elegir la mejor alternativa, por lo que es menester atenerse a la que haya sido expuesta; en cambio, sí es posible hacerlo cuando hay un contraste de pareceres”. Desde entonces y hasta ahora, esa es la esencia de la democracia.
Ahora bien, cuando por la razón que sea no es posible someter las decisiones gubernamentales y legislativas a mecanismos supremos de consulta popular, como el plebiscito y el referendo, las encuestas pueden ser de mucha utilidad. Las encuestas no son oráculos infalibles, pero cuando son independientes y se hacen de manera profesional, reflejan en términos generales el sentir de la gente y es aconsejable que sean tomadas en cuenta por los gobernantes y los legisladores, antes de tomar las decisiones de gran interés público. Esto sin perjuicio de que se practiquen otras formas de consulta directa e indirecta, como por ejemplo la comparecencia de representantes de todas las instituciones y organizaciones políticas y cívicas de la sociedad, ante la comisión parlamentaria que está encargada de dictaminar el proyecto de ley correspondiente.
Cabe señalar que lamentablemente la encuesta de M&R que se publicó en LA PRENSA la semana pasada no preguntó directamente sobre la amnistía que está en trámite. Sin embargo las personas encuestadas se pronunciaron expresamente sobre la situación de Arnoldo Alemán. En efecto, al opinar sobre este tema el 69.1 por ciento de los entrevistados opinó que Arnoldo Alemán es culpable (de los delitos de corrupción por los cuales fue condenado a veinte años de presidio) y que por lo tanto debería ser enviado a la cárcel Modelo; el 15 por ciento dijo que también considera culpable a Alemán, pero que se le debe mantener bajo el régimen de casa por cárcel; el 9.2 por ciento de los encuestados no quiso opinar sobre el asunto y sólo el 6.7 por ciento, expresó que Arnoldo Alemán “es inocente y debe ser dejado en libertad”.
De manera que si el 84.1 por ciento de los ciudadanos consultados estima que Arnoldo Alemán es culpable de los delitos comunes por los que fue condenado, y opina que debe ser enviado a la cárcel Modelo o por lo menos permanecer bajo el régimen de casa por cárcel, eso significa que la inmensa mayoría de la gente no está de acuerdo con que se le beneficie con la amnistía.
También es necesario tomar en cuenta que el temor o la sospecha de muchas personas, de que después de ser amnistiado Arnoldo Alemán volvería a pactar con Daniel Ortega en contra de la democracia y del interés nacional y popular, se aumentó después de la “plática personal” que el diputado del PLC, Francisco Aguirre Sacasa, sostuvo con Daniel Ortega; y sobre todo después de los fallos de la semana pasada, de la Corte Suprema de Justicia, que le dieron a Ortega prácticamente todo lo que quería a cambio del restablecimiento del régimen de convivencia familiar para Arnoldo Alemán.
Todo esto tendrá que ser tomado en cuenta por la Asamblea Nacional, antes de tomar una decisión sobre la amnistía.