El Vicepresidente de la República, Jaime Morales Carazo, no comparte el “estilo” de actuar y expresarse del presidente Daniel Ortega y afirma no participar del discurso confrontativo de su otrora compañero de fórmula en las filas del ahora gobernante Frente Sandinista, según una entrevista publicada en LA PRENSA el domingo.
Aunque no es noticia que un Vicepresidente no coincida con el Presidente, y la historia política de Nicaragua lo demuestra. ¿Podría verse a Morales Carazo renunciar a su cargo cómo hicieron los ex vicepresidentes Virgilio Godoy o José Rizo Castellón?
El diputado del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), Wilfredo Navarro, asegura que él no puede afirmar si se verá a Morales Carazo renunciando al gobierno de Ortega, pero sí coincide en que las diferencias entre ambos son evidentes.
El mandatario destacó el pasado 10 de enero, en ocasión de la presentación del informe de su primer año de Gobierno ante la Asamblea Nacional, que Morales Carazo realiza “un importante trabajo” coordinando las mesas de negociación de los llamados Ejes de Desarrollo con la empresa privada.
Sin embargo, para Navarro las responsabilidades de Morales Carazo son “cosméticas” y carecen de “peso específico” en el gobierno sandinista y afirma que “otro gallo cantaría” si a este se le asignaran más responsabilidades en el fracasado intento de reconciliación nacional prometido por Ortega en su campaña.
Navarro insistió en que “Ortega lo menos que ha hecho es un Gobierno de reconciliación nacional, (en cambio) ha profundizado as diferencias entre los nicaragüenses”.
MEJOR QUE DESAParEZCA VICEPRESIDENCIA
José Rizo, quien se desempeñó como vicepresidente hasta su renuncia durante la administración de Enrique Bolaños, expresó que “mientras los vicepresidentes no tengan funciones específicas habrá siempre dificultades, material de controversia con el titular del Ejecutivo”.
Tras su renuncia previa a la campaña electoral para las pasadas elecciones presidenciales en las cuales fue candidato presidencial por el PLC, el ex Vicepresidente llegó a reclamar su escasa participación en la administración de Bolaños y aún hoy se expresa a favor de que la Vicepresidencia debería de ser “suprimida” como tal.
En otras democracias lo que funciona en lugar de la Vicepresidencia es un Ministerio de la Presidencia, cargo que no existe en Nicaragua, pero en el cual el mismo Ortega reconoció “de hecho” a su esposa Rosario Murillo, con quien sostiene comparte el cincuenta por ciento del poder como muestra de la igualdad de género, dice.