La primera sesión del Concejo de Masaya se convirtió la tarde del jueves en un acto bochornoso , lleno de acusaciones personales y fue evidente la intolerancia del partido sandinista, que se ensañó en contra de una de sus concej ales, Ermida Urroz.
La elección de las tres comisiones de trabajo y del nuevo vicealcalde tomó otro rumbo al querer la concejal de Alianza por la República (Apre), Carolina Vega, justificar su forma de votar. También denunció presiones y amenazas de su suplente Miguel Malt ez, para votar por quienes los liberales querían como vicealcalde.
Maltez pidió la palabra para replicar y le fue negada. Posteriormente declaró a los periodistas que Vega quería lavarse las manos por su adhesión a la bancada sandinista y dijo que su actuar era una vergüenza para las fuerzas democráticas, todo porque fue despedida de su puesto en la Cancillería y le habían ofrecido reintegrarla, a cambio de plegarse al voto sandinista.
En la elección de comisiones se dio otro percance cuando la concejal sandinista Ermida Urroz denunció a sus compañeros de chantajearla, sólo por tener su propio criterio a la hora de votar. Su nombre no fue propuesto para ninguna comisión en la terna sandinista, la que al final ganó con ayuda del voto de Carolina Vega, de Alianza por la República (Apre).