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Mientras Daniel Ortega ataca a la Policía Nacional, diversas organizaciones civiles reconocen su trabajo. (LA PRENSA/C.CORTEZ)
EE.UU. apoya a Policía y desmientea Ortega
Granera recibe respaldo de varias organizaciones y algunos temen que presidente quiera destituirla
Xiomara Chamorroy Elizabeth Romero
politica@laprensa.com.ni
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La Embajada de Estados Unidos en Nicaragua desmintió ayer señalamientos del presidente Daniel Ortega contra jefes de la Policía Nacional, que de acuerdo al mandatario reciben salarios de la agencia antidrogas de ese país, DEA (por sus siglas en inglés).

“Ninguno de los programas que lleva a cabo la DEA o la Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley (INL, por sus siglas en inglés) del Departamento de Estado, con la Policía Nacional nicaragüense, provee algún pago directo o indirecto de salarios a sus oficiales”, señala la Embajada mediante un comunicado, ayer.

La reacción de Estados Unidos se produce después que Ortega manifestara el jueves en la Asamblea Nacional, que la DEA “es peligrosísima”.

Adicionalmente, Ortega ordenó al Ministerio de Hacienda centralizar los fondos provenientes de esa agencia estadounidense, para que sea el Gobierno de Nicaragua el que realice los pagos a los agentes policiales nicaragüenses que trabajan con esa entidad, porque debido a los supuestos pagos directos “algunos policías habían caído en la corrupción” y en el capitalismo salvaje.

“El Gobierno de Estados Unidos provee toda su ayuda tanto a la Policía Nacional como a otros beneficiados, de acuerdo a las leyes de Nicaragua”, respondió la delegación diplomática.

RECONOCIMIENTO YAPOYO A LA POLICÍA

En su comunicado, la Embajada de Estados Unidos le da su apoyo a la Policía Nacional, que fue duramente atacada por el presidente Ortega en su intervención por cadena de radio y televisión desde la Asamblea Nacional.

“La Embajada de Estados Unidos en Nicaragua manifiesta su reconocimiento a la labor positiva que la Policía Nacional ha tenido en la lucha contra el narcotráfico durante el pasado año 2007”, dice el comunicado, en el que también reitera su interés de que continúen los programas de colaboración que tienen con la Policía.

“Dichos programas consisten en entrenamiento y capacitaciones, ayuda experta, asistencia operativa y entrega de equipos que facilitan la labor de la Policía Nacional frente al actuar delictivo de los narcotraficantes”, explica la Embajada.

APOYO UNÁNIME y temen destitución

Diversas organizaciones respaldaron ayer la actuación de la Policía Nacional, y consideran que el trabajo realizado le ha permitido al país continuar siendo el más seguro de Centroamérica y manifestaron preocupación porque en un futuro se busque una causa para destituir a la jefa de esa institución, primera comisionada Aminta Granera.

Javier Meléndez, director ejecutivo del Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas (Ieepp), manifestó que “si al Presidente le preocupa lo que hacen malo o no, o lo que se pueda hacer de forma irregular con la cooperación que entra a la Policía y al Ejército, para eso se suponen estaban las estructuras ministeriales, estructuras que deben rendir cuentas de los recursos que utiliza la Policía y el Ejército, es un problema de que hay un vacío institucional”, manifestó Meléndez.

“Si el Presidente quiere que la DEA o la cooperación de Estados Unidos sea en el término que él indica a través de un Ministerio de Hacienda también (debe ser así) la cooperación de Venezuela. Y la cooperación eventual de Irán tiene que ser en esos mismos términos”, indicó Meléndez.

Roberto Orozco, del IEEPP y Meléndez, coincidieron en señalar que no descartan la posibilidad de que en el futuro busque una causa para destituir a Granera.

Ambos recordaron que la misma organización del grupo de la seguridad presidencial, conocido popularmente como los “camisas azules” es una muestra de desconfianza de parte del Presidente.

“Hasta que la Policía no le asegure al presidente Ortega y a su gente que es una Policía que está dispuesta a adscribirse de alguna forma a su gestión como partido, Aminta Granera va a estar en esta situación (recibiendo críticas) en los próximos cuatro años”, dijo Meléndez.

Orozco estima que hay claras señales de fusionar lo partidario con lo institucional, por lo que la Policía debe demostrar claramente su nivel de profesionalismo, pues en los últimos logros de las fuerzas públicas, ha sido su apoliticidad.

Además, Orozco recordó que en materia de seguridad pública no se puede comparar las condiciones actuales con las que el país tenía en la década de los ochenta, cuando estaba inmerso en una guerra, lo que incidió en una baja actividad delictiva en general y sobre todo expresiones del crimen organizado.

SEÑAL DE AMENAZA

Para el director ejecutivo del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), Bayardo Izabá, con las aseveraciones de Ortega el pasado jueves, “pretende más bien enviar una señal, es una especie de amenaza contra la Policía Nacional y en particular contra la jefa de la Policía Nacional”.

Izabá criticó el hecho de que haya sido el propio Presidente de la República quien se refiera en esos términos sobre la seguridad ciudadana de su país.

“¿Por qué no reconoce que es en el mandato de la primera comisionada Granera cuando más droga se ha incautado a los narcotraficantes?”, manifestó Izabá.

“Nuestra Policía Nacional es la mejor de Centroamérica y cuidado de América Latina, independientemente de que nosotros como Derechos Humanos hemos cuestionado cuando violan los derechos de las personas y también cuando incurren en situaciones de corrupción”, dijo Izabá.

En iguales términos se refirió José Adán Aguerri, presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep).

Recordó Aguerri, por ejemplo, que mientras en el resto de Centroamérica los secuestros representan un tema preocupante, en Nicaragua no tienen ninguna relevancia. “Orgullosamente debemos señalar la seguridad ciudadana que existe en este país y que es reconocida por todo Centroamérica”, dijo Aguerri.

El secretario ejecutivo de la CPDH, Marcos Carmona, manifestó que aunque los actos delictivos van en incremento, ese organismo puede dar fe del esfuerzo de las fuerzas públicas en garantizar la seguridad ciudadana.

“Nos ha extrañado mucho el discurso del presidente Ortega, porque hasta hace un par de meses manifestaba que Nicaragua era el país más seguro de Centroamérica (…) Sin embargo, creemos que aquí hay otros intereses creados”, dijo Carmona.

El ex jefe de la Policía, primer comisionado en retiro Fernando Caldera, estima que Nicaragua sigue siendo el más seguro en el istmo. “Creo que sí ha habido incremento del delito en los últimos 25 años (…) particularmente a mí me ha preocupado que ha habido un incremento del delito peligroso, estamos rodeados por países con índices delictivos altos por el lado norte y sur (…) Yo considero que Nicaragua es el país más seguro de Centroamérica y lo va a seguir siendo por mucho tiempo”, dijo Caldera.

La Policía registró el año pasado más de 107 mil denuncias, un incremento del 10.4 por ciento en relación al anterior, lo que según los especialistas representó una desaceleración de la tasa anual de incremento del delito que en el 2006 fue del 15.7 por ciento.

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