Managua, San Juan del Sur y Estelí son las ciudades donde se reporta el mayor número de casos de explotación sexual comercial de niños y adolescentes, según un estudio del consorcio IPAPE, que aglutina a más de 10 organizaciones no gubernamentales que trabajan a favor de la niñez.
Estas ciudades facilitan los casos de explotación sexual porque además de registrar una mayor cantidad de visitantes nacionales y extranjeros, los centros de diversión, bares y discotecas existen en mayor cantidad.
“La verdad no se ha reducido la explotación sexual comercial, es decir va en aumento”, dijo Norma Moreno, procuradora especial para la Niñez y la Adolescencia.
El estudio Fiscalización de las niñas, niños y adolescentes a vivir libre de la explotación sexual comercial, se realizó en 12 ciudades del país, entre estas León, Granada, Puerto Cabezas y Bluefields.
La investigación refleja que las instituciones públicas como la Policía Nacional, Ministerio de la Familia (Mifamilia) no cuentan con los recursos humanos, técnicos ni financieros para la atención a las denuncias, investigación y la realización de acciones contra la explotación sexual comercial. Además el personal de estas instituciones, muchas veces, no está capacitado para realizar un buen abordaje de los casos denunciados.
“Tenemos una debilidad legislativa y es que todavía no ha entrado en vigencia el nuevo Código Penal, no están tipificados los delitos de explotación sexual comercial como el delito de trata de personas, de actos sexuales con adolescentes mediante pagos, la promoción del turismo para fines sexuales”, indicó la procuradora Norma Moreno.
“El Gobierno debe asignar un mayor presupuesto a las instituciones que trabajan a favor de la niñez, para mejorar la atención a este tipo de casos, aunque la entrada en vigencia del nuevo Código Penal es vital”, aseguró Maryan Collado, jefe del departamento de Programas Asociados de la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos.
El estudio recomienda que es urgente la integración del Consejo Nacional de Atención y Protección a la Niñez y la Adolescencia (Conapina), para que se inicie una revisión del Plan Nacional de Explotación Sexual Comercial. Sin embargo, hay que recordar que el año pasado Conapina fue adscrita a Mifamilia y desde entonces no funciona.