El saneamiento del lago de Managua o Xolotlán culminará con seis meses de retraso, confirmó la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal).
El proceso de saneamiento no iniciará en julio de este año, sino probablemente en enero de 2009, ya que las obras no estarán culminadas en mayo próximo sino en diciembre.
El retraso lo confirmó ayer el coordinador de la Unidad Ejecutora del Plan de Saneamiento del lago, Marcelino Jiménez, quien aseguró que todo se debe a problemas con los costos de las estaciones de bombeo.
BUEN RITMO, PERO...
El proceso llevaba buen ritmo hace un año, hasta que las alzas continuas en los precios internacionales del petróleo hicieron imposible que el Gobierno pagara el costo de las seis estaciones de bombeo que el sistema de saneamiento necesita.
Jiménez explicó que se necesitó negociar por varios meses con la empresa Per Aarsleff, que ejecuta las últimas obras del proyecto, para llegar a un acuerdo.
Al final, el Estado no pagará los 12 millones de dólares aproximadamente que le obligaban los precios comerciales, sino que desembolsará 10.5 millones de dólares.
El problema se dio porque el presupuesto, realizado hace diez años, no contó con que los precios del petróleo se dispararían de forma exagerada en el 2007, de manera que Per Aarsleff ganó la licitación con un precio que luego no le era rentable y que el Gobierno de Nicaragua no podía pagar.
Como consecuencia, el saneamiento efectivo del lago está previsto a iniciarse medio año después de lo previsto.
Jiménez dijo desconocer si esto significa una pérdida económica para el Gobierno, pero confirmó que el mayor impacto está en la pérdida de tiempo, aún cuando no es significativo en comparación con el objetivo final del proyecto.
Las estaciones de bombeo son necesarias porque se encargarán de desviar las aguas servidas de la ciudad hacia la planta de saneamiento.
El trabajo de Per Aarsleff consiste en hacer que las aguas industriales y domiciliares confluyan en seis tuberías principales que atravesarán la ciudad de sur a norte, hasta dar con las estaciones de bombeo, distribuidas en diferentes puntos cerca de la costa del Xolotlán, que desviarán hacia la planta en una sola tubería.
TRABAJOS EN LA NORTE
Actualmente la constructora trabaja en la instalación de las tuberías. Eso puede observarse a lo largo de la Carretera Norte y en la colonia Cristhian Pérez.
Un obstáculo que contribuye al retraso es que hay pobladores que no tienen idea de la trascendencia del proyecto, según Jiménez. Es el caso de Clarisa Reyes, cuya vivienda en el barrio La Primavera interfiere en la línea de las tuberías, pero se niega a todas las propuestas que los ejecutores le han hecho para trabajar en el lugar.