A las tres de la tarde de ayer Donald López Obregón, de 18 años, recibió de sus familiares el último adiós, pues fue enterrado en el Cementerio de Ciudadela San Martín, en Tipitapa, después de perder la vida durante un lamentable accidente laboral.
El caso fue investigado por la Policía de Tipitapa quien calificó el hecho como una “muerte accidental”, pues, después de realizar las pesquizas policiales y levantar entrevistas con los testigos se determinó que todo se debió a un “error humano”.
“A pesar de ello remitimos el cuerpo al Instituto de Medicina Legal para determinar la causa de muerte, aunque entendemos que fue cuando revisaba una embaladora de pasto en la Hacienda San Andrés”, dijo el inspector Geovany Hernández, de la Policía de Tipitapa.
El fallecido era originario de Bonanza, Las Minas, donde habitan sus hermanos Rosa, Yerling e Isidro López Obregón. Sin embargo en Tipitapa vivía con su tía y madre de crianza Ana López Suárez.
MECATES REVENTADOS
De acuerdo a la investigación realizada por la Policía de Tipitapa el fallecido se encontraba trabajando, en la Hacienda San Andrés, en compañía de José Tomás Muñoz, quien manejaba el tractor que arrastraba la embaladora de pasto, la que el fallecido inspeccionaba que funcionara bien.
Sin embargo, durante el trabajo los mecates de la embaladora se reventaron, por lo que se tuvo que apagar para que López Obregón la revisara.
VICTIMA SE CONFIÓ
“Él se confió que la máquina estaba apagada, pero las agujas de la máquina tardan cinco minutos en detenerse y cuando se metió lo agarraron”, dijo el oficial.
El fallecido presentaba exposición de masa encefálica, fractura del brazo izquierdo y corte del hueso occipital.