Un menor de dos años y medio soporta en su cuerpo el ardor de una fuerte quemada de tercer grado, sufrida tras caer en una olla de frijoles recién hervidos.
Este hecho se registró en una alejada comunidad del municipio de La Trinidad y el niño Wilmer Bismarck Meza, es quien sufrió la quemadura desde la espalda hasta sus piernitas.
La mamá del menor, Reina Azucena Orozco, relató que después de que hirvieron los frijoles los colocaron en el piso, donde llegó el menor, resbaló y cayó sentado en la olla.
“Él estaba en la mesita de la hornilla y venía bajándose, se enredó en un palo y cayó en una olla de frijoles”, comentó la madre del pequeño.
Comentó que “después lo agarraron (la abuela y tía de la víctima) y le echaron suero de la leche de las vacas y crema. Lo llevamos al hospital de La Trinidad, de donde lo trasladaron aquí” (al hospital de Estelí), relató la señora Orozco.
DE COMUNIDAD ALEJADA
El pequeño Wilmer es originario de la comunidad El Naranjo, ubicada a más de tres horas de camino del casco urbano de La Trinidad.
La mamá del niño relató que desde hace tres días permanece junto a su hijo en el hospital de Estelí.
Una fuente de la sala de Pediatría del Hospital San Juan de Dios, informó a LA PRENSA que el niño presenta quemaduras de tercer grado, que pudieron complicarse más porque le echaron suero de leche de vaca.
Explicaron que debido a que los lácteos contienen mucha grasa, el suero pudo haberle provocado una infección en la piel del menor.
HAY QUE UTILIZAR SOLO AGUA
Los médicos recordaron que en estos casos, lo único que debe hacerse es echar mucha agua helada en la quemadura de las víctimas.
“Hay personas que usan estiércol de vaca, pasta de diente y hasta chile para tratar las quemaduras, lo cual complica más las lesiones en la piel”, agregó la fuente.