Venezuela considera que el precio del petróleo, cercano a los 100 dólares el barril, es un precio “justo” para los países productores y que no es necesario incrementar la producción de crudo, dijo ayer lunes el ministro de Energía venezolano, Rafael Ramírez.
“Tenemos suficiente petróleo en el mercado, tenemos un buen nivel de inventario, sólo que existen factores que están confluyendo para mantener un precio que nosotros vemos actualmente como un precio que es justo para los países productores”, afirmó Ramírez, quien ayer visitó Ecuador para suscribir diversos acuerdos en materia energética.
El ministro venezolano anticipó que en la próxima reunión de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), el 1 de febrero, en Viena, se evaluarán las consecuencias e incidencias del precio del crudo en la economía mundial.
“Ahí tomaremos las decisiones más convenientes pero ... en este momento no creemos necesario un incremento de producción” de petróleo, aseguró.
Explicó que el precio cercano a los 100 dólares por barril es sobre un dólar devaluado, y señaló que el mercado está sometido a “tensiones geopolíticas bárbaras” sobre los países productores y a “terribles fuerzas de presión especulativa”.
Esto debido al comportamiento de la economía estadounidense.
Ramírez manifestó que el alto precio del petróleo ha venido acompañado de un incremento “extraordinario” de los costos de producción, que en algunos casos hasta se han triplicado, según dijo.
Venezuela es el quinto productor mundial de crudo. En el 2007 su producción, según Ramírez, alcanzó 3.2 millones de barriles diarios.
Entre tanto, el Presidente de Estados Unidos, George W. Bush, pedirá más producción de crudo y confianza en la economía de su país a las naciones del Golfo Pérsico, durante su gira por Oriente Medio, consideraron varios expertos.
Con un dólar lastrado por el miedo a una recesión en la mayor economía del mundo, lo último que necesita el país es que los gobiernos de la zona duden de sus inversiones en Estados Unidos y transformen sus petrodólares en petroeuros, lo que agudizaría la caída de la moneda estadounidense, de acuerdo con los analistas.
El petróleo será el otro tema económico principal del viaje, que tendrá lugar del 8 al 16 de enero.
Un barril cerca de los 100 dólares en el mercado de Nueva York habría sido un motivo de júbilo para Bush hace veinte años, cuando dirigía varias empresas petroleras.
Sin embargo, la escalada del crudo lo expone a tener que ver una recesión durante su mandato y a tener que enfrentar a millones de conductores malhumorados en las gasolineras.
Por ello, en sus citas en el Golfo Pérsico, Bush se verá obligado a pedir más producción y más inversión en los yacimientos, según Marcus Noland, un experto del Instituto de Economía Internacional.
Sin embargo, tiene escasas posibilidades de éxito, en vista de las declaraciones de Chakib Khelil, ministro argelino de Energía y actual presidente de la OPEP, cartel que suministra el 40 por ciento de la demanda mundial de petróleo.
Khelil señaló en París que el mercado está “bien abastecido” y “que no hay ninguna razón para aumentar la oferta”.
El barril de bruto a 100 dólares no es un precio “necesariamente muy elevado”, en vista de la fuerte demanda petrolera y el alza de los costos de producción del oro negro, dijo el ministro del Petróleo argelino y presidente de la OPEP, Khelil, en una entrevista el domingo.
La barrera de los 100 dólares, superada por vez primera el miércoles en Nueva York, debe ser vista “en función del precio real”, es decir, restando la inflación, dijo el ministro en sus declaraciones, concedidas por teléfono.
Desde este punto de vista, el precio del petróleo aún no alcanzó sus niveles récord de 1980, evaluado “entre 102 y 110 dólares, según las estimaciones”, subrayó Khelil.
Este último se hizo cargo el 1 de enero de la presidencia rotatoria de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).
El ministro argelino admitió que 100 dólares es en sí un precio “elevado”, pero agregó que cuando se tiene en cuenta el hecho de que “toda la ecuación de la demanda con respecto a la oferta ha cambiado”, la cantidad “no es necesariamente un precio muy elevado”.