El alto consumo de alcohol en Boaco, verificado por medio de una encuesta realizada a finales del año pasado, constituye un gran problema para la Policía Nacional.
El comisionado Juan Bautista Ruiz dijo que durante la consulta ciudadana realizada en el mes de diciembre pasado, para elaborar los planes del 2008, casi en todos los municipios se planteó como un problema, el excesivo consumo de licor, lo cual genera un índice de violencia alrededor de la familia y la comunidad.
“Estos delitos, considerados menores, son la espiral más grande, desde el punto de vista estadístico de la Policía, porque hay delitos conexos como la violencia intrafamiliar, las violaciones y otros delitos, producto del consumo de alcohol”, destacó el jefe departamental de la Policía.
Según cifras de la institución, de enero a octubre se registraron 128 delitos de violencia intrafamiliar y 109 de orden sexual.
Al respecto, manifestó que hay un problema serio de legalidad de la Policía, para poder cortar de una vez por todas con los expendios ilegales.
“Tenemos prohibido incautar licor en estos lugares porque es ilegal, en un Estado de Derecho se supone que todo debe estar bajo la figura de la notificación y de las resoluciones judiciales, y no tenemos un fundamento legal desde el punto de vista de la ley nuestra que garantice que efectivamente van a ser golpeados fuertemente por la Policía”.
“Nos vamos a limitar a los controles, las normas establecidas y a las prohibiciones”, afirmó Ruiz.
“En esto, los medios de comunicación y la comunidad juegan un papel importante, porque en la medida que se denuncie y exista control alrededor de determinado sitio donde se vende licor incumpliendo con las normas, puede haber eco en las autoridades competentes, la Fiscalía y el Poder Judicial, para tratar de eliminar de una vez por todas este flagelo”, recalcó el jefe policial.
DOS FENÓMENOS QUE INCIDEN EN SITUACIÓN
El problema ocasionado por el expendio ilegal, es el que se da fundamentalmente en las comarcas y en la profundidad de la montaña, donde es difícil de controlarlo y donde es más proclive a la comisión de delitos, sobre todo el asesinato y el homicidio, porque al calor de los tragos sacan los machetes y pistolas y eso nos ha generado algún tipo de violencia en los sectores de El Mango, La Calamidad y otros lugares del área rural, argumentó.
En el casco urbano está la figura de los expendios legales, “pero que no dejan de dar problemas en los jóvenes y adolescentes, ya que muchas veces ni sus padres pueden controlarlos y nos piden ayuda”, sostuvo el comisionado Ruiz.
Destacó que, independientemente que se regule la venta y los horarios de funcionamiento de los expendios, siempre hay fuga e incumplimiento de las medidas establecidas.
CONSUMEN MÁS ALCOHOL QUE EN CHONTALES
El jefe policial planteó que una encuesta realizada a finales del año pasado, determinó que en Boaco, se consume más licor que en Chontales, que tiene 12 municipios y mayor cantidad de habitantes.
Al respecto, sugirió que se debe hacer una campaña permanente en la cual se involucre toda la sociedad y los medios de comunicación, para tratar de reducir al mínimo el consumo de licor en el departamento.