Desde los primeros meses del año, hasta pocos días antes que muriera el 2007, los artistas internacionales no dejaron de llegar al suelo nica, y cada uno dejó su huella, ya sea por la calidad (buena o mala) de sus espectáculos o por sus exigencias durante su estadía en el país.
Aunque la extensa lista de espectáculos dio inicio en marzo con La Oreja de Van Gogh, fue hasta mayo que los nicas empezaron a ver esas “peculiaridades”.
La llegada de Ricardo Arjona a Nicaragua, el 10 de mayo, dejó a muchos un mal sabor, pues el artista llegó al país apenas un par de horas antes a su presentación, y no quiso ser visto por las fans que se habían postrado en el aeropuerto desde varias horas antes.
Arjona no salió del aeropuerto por el popular salón VIP, sino por el portón número nueve, y cuando lo hizo, los agentes de seguridad retuvieron el tráfico con tal que el vehículo en el que transportaba no pudiera ser detenido por las admiradoras del guatemalteco. Las fans tuvieron que conformarse con ver la sombra del artista, que apenas dejaba ver el vidrio polarizado.
Arjona no ofreció conferencia de prensa en Nicaragua, pues sólo hizo una por toda su gira en Centroamérica, y esta fue en su natal Guatemala. Hasta allá llegaron periodistas de toda la región, sin faltar el equipo de LA PRENSA, y de otros medios nacionales.
Después de la llegada de este artista, se filtró a través de algunos agentes de seguridad, que sus exigencias también se notaron en el hotel donde se hospedó. Supuestamente Arjona exigió que no hubiera nadie alojado en las habitaciones cercanas a la suya, que las toallas fueran nuevas y lavadas, entre otras cosas.
Arjona, además partió hacia Costa Rica recién concluida su presentación. Según se supo después, el cantante cobró por la presentación entre 120 y 150 mil dólares.
UNA COBERTURA DE LOCURA
Apenas un mes después de Arjona, en Nicaragua se presentó Sean Paul y con la llegada del jamaiquino vinieron nuevas exigencias.
Sean Paul ofreció conferencia de prensa, la que inició una hora antes a la indicada, cuando ni siquiera habían llegado los medios de comunicación.
Luego, los promotores citaron a los medios tres horas antes de la presentación, sin permiso a salir del local, para que fueran “acreditados”. Dicha acreditación consistió en tomar todos los datos de quienes cubrirían el evento, y a quienes portaran cámaras, hacerlos usar un “chaleco” anaranjado, para poder identificarlos durante la actividad, y así fue.
Las órdenes eran tomar fotografías o grabar durante los primeros 20 segundos de las primeras tres canciones. Tiempo récord para quienes están acostumbrados a cubrir ese tipo de eventos. Según se explicó en ese entonces, era por orientaciones de los representantes del artista.
Terminadas las tres canciones, todos aquellos que portaban cámaras fueron desalojados no sólo del área de prensa, sino del local del concierto, causando molestias a los afectados.
NO TODO FUE MALO
A pesar de todo lo anterior, Nicaragua también recibió su buena parte. RBD, quien desde un incidente en Sao Paulo, Brasil, en febrero de 2006, donde murieron tres personas y otras 41 resultaron heridas por intentar conseguir un autógrafo, los cantantes no ofrecían comparecencias públicas en los países donde se presentaban. Sin embargo ofrecieron una conferencia de prensa en Nicaragua.
Antes de iniciar la conferencia, los organizadores orientaron a los medios de comunicación que no realizaran preguntas personales a los integrantes del grupo, pues si eso ocurría ellos simplemente se retirarían. De igual forma, se prohibió pedir autógrafos a la banda, así como intentar tomarse fotos con los artistas.
Además de RBD, otros artistas que mostraron tener los pies muy bien puestos sobre la tierra, y que llegaron a Nicaragua en el 2007 son Alejandro Sanz —quien incluso permaneció en el país varios días después de su presentación, por motivos de salud— y El Puma, quien llegó y cantó de forma gratuita al evento realizado a beneficio de las víctimas del huracán Félix.