Las medidas de vigilancia y amonestaciones judiciales en pro de la defensa del huevo de tortuga en el refugio de Chacocente, en Santa Teresa, Carazo, han redundado en arribadas muy numerosas este Año Nuevo.
Según las autoridades del refugio, entre el 21 y 31 de diciembre se contabilizaron 15 mil 889 nacimientos. Mientras el pasado dos de enero arribaron 49 animalitos y paulatinamente en el resto de la madrugada del tres, fueron llegando centenares, hasta contabilizar mil 478 tortugas, según Sonia Mota, encargada del refugio.
Pero lo más triste, según dijo, es que de esta cantidad probablemente pocas tortugas lograrán sobrevivir.
Para Mario Espinoza Vanegas, delegado del Marena, en Carazo, el esfuerzo por brindar seguridad a las tortugas, en su desove natural, responde a la urgencia de preservar la especie.
MANO DURA
Por tanto, los actos de justicia que se han aplicado contra los depredadores humanos debe tomarse como un proceso educativo, no como algo personal. Explicó que a consecuencia del juicio efectuado contra dos personas, esta semana, por haber violentado los artículos 21 y 13 de la Ley Especial de Delitos Ambientales que refiere a la pesca y época de veda, la zona está en calma.
Dijo que la arribada del inicio de enero fue en paz, pues no hubo presencia de personas queriendo robar o dañar los huevos. “Las acciones que estamos tomando de vigilar con efectivos del Ejército y la Policía, pero además castigar al que incurre en daños al ambiente favoreció la última arribada”, dijo Espinoza. Explicó que ante la falta de depredadores humanos se logró marcar cada unidad y hasta hubo turistas que se incorporaron al trabajo de monitoreo.
VARIAS ESPECIES AUSENTES ESTE AÑO
En este ciclo el Marena registra, que unas diez mil tortugas más, que el ciclo año 2005-2006, visitaron la costa. El delegado consideró que puede ser a consecuencia de los cambios climáticos que se han dado, por lo tanto las arribadas se están orientando más hacia el noroeste.
Sin embargo citó que este año hubo ausencia de seis, de las siete especies mundiales que visitan esta playa. Este año sólo vinieron de la especie Paslama, mientras sólo se contabilizaron dos de la especie Torita.