El Obispo de Estelí, monseñor Juan Abelardo Mata Guevara, manifestó que existe mala voluntad de parte de las autoridades judiciales, quienes abrieron proceso contra el sacerdote brasileño Arnaldo Alves de Souza, párroco de Palacagüina, Madriz, por el supuesto delito de abuso deshonesto en contra de cuatro adolescentes.
El sacerdote brasileño, quien hasta hace poco era el párroco de esa zona, se encuentra prófugo después de que un juez ordenara su captura, por desacato a esa institución judicial.
El padre había sido citado en tres ocasiones ante el juez de Audiencia de la ciudad de Somoto, José Dolores Ubau, a fin de que respondiera por varias acusaciones en su contra por presuntos abusos deshonestos, lesiones sicológicas y acoso sexual en contra de cuatro adolescentes quienes pertenecían al coro de la parroquia.
El obispo Mata dijo que el sacerdote acusado, fue citado en una ocasión ante la Fiscalía, pero en ese momento no se le dijo nada. Luego de que se enteraron que salió del país, lo citaron, dijo el Obispo, quien atribuyó ese hecho a una actuación de mala voluntad de parte de las autoridades.
Dijo que el sacerdote, por instrucciones de sus superiores de la orden religiosa Padres del Divino Verbo, fue trasladado a otro país.
Ubau dijo que a Alves se le citó a que compareciera a la sala de ese Juzgado, el pasado 23 de noviembre, después de que familiares de los jóvenes varones entre las edades de 16, 18, 19 y 20 años interpusieran acusación contra el párroco.
“Eso es falso, de que sí hubo conversaciones indebidas y bromas de mal gusto es cierto, pero esos no son objetos punitivos”, dijo monseñor Mata, quien sugirió que las injurias vinieron después que el sacerdote intentó poner orden en la parroquia.