Al elegir a Barack Obama y al, en cierta medida, “desconocido” Mike Huckabee, los electores de Iowa (centro) optaron el jueves por privilegiar el cambio sobre la experiencia.
Senador apenas desde 2005 —tras una experiencia de siete años como legislador local—, Obama, de 46 años, es uno de los precandidatos a la Casa Blanca menos experimentados. Y Mike Huckabee, sin dinero, organización ni experiencia en política exterior, tenía como rivales a pesos pesados como Rudolph Giuliani y John McCain.
Pero Huckabee, de 52 años, un cristiano conservador, está menos seguro que Obama de poder repetir su desempeño en New Hampshire dentro de cuatro días. McCain espera entrar de lleno en la carrera en ese estado de Nueva Inglaterra.
En segunda posición en el estado de Iowa y detrás de McCain en intenciones de voto en New Hampshire, el ex gobernador de Massachusetts Mitt Romney dijo que la consulta de la noche del jueves constituía “un llamado muy claro” en favor del cambio en Washington. No solamente en la Casa Blanca, dijo, sino del “establishment” político en su conjunto.
“Pienso que si se mira tanto a los demócratas como a los republicanos, Obama y yo representamos, francamente, el cambio, un cambio generacional, pero (también) el cambio a secas”, estimó Huckabee.
La participación récord registrada la noche del jueves es una señal de esa voluntad de cambio de los electores. Según estudios publicados antes de la elección, los expertos notaban que Obama necesitaba una fuerte movilización de los jóvenes y de aquellos que nunca habían votado hasta ahora para conseguir una victoria.
Alrededor de 232,000 electores demócratas desafiaron el frío de ese pequeño estado rural del centro oeste para designar a su favorito, según el Partido Demócrata de Iowa, cuando en la precedente consulta de 2004 sólo participaron 125,000.
Según sondeos realizados en los locales de votación, los electores demócratas estiman que Obama es el que mejor encarna el cambio. La necesidad del cambio era, según esos sondeos, la primera motivación de los electores.
Con un decepcionante tercer lugar, Hillary Clinton afirmó el jueves que ella también puede encarnar ese cambio que reclama la mayoría de los votantes.
Durante la campaña en Iowa insistió sobre todo en el hecho de que era la que estaba mejor preparada y la que tenía más experiencia entre todos los candidatos y destacó las lagunas de sus rivales, especialmente las de Obama.
“Obama ganó por atraer a nuevos votantes”, estima David Yepsen, responsable de la página política del Des Moines Register, de Iowa.