El Presidente de Estados Unidos, George W. Bush, dijo que “no puede darse por descontado” que su país registre crecimiento económico, al tiempo que la subida del desempleo en diciembre ha avivado el temor de una recesión en la mayor economía del mundo.
Bush se reunió ayer con su grupo de trabajo sobre los mercados financieros, que incluye al secretario del Tesoro, Henry Paulson, y al presidente de la Reserva Federal (el Banco Central), Ben Bernanke.
Tras el encuentro, Bush recalcó que “los mercados financieros son fuertes y sólidos”, pero también indicó que existe “alguna incertidumbre” y que los indicadores económicos “son ambiguos”. “Nuestra economía tiene unas bases sólidas, pero no se puede dar por descontado el crecimiento económico”, señaló.
El Departamento de Trabajo informó que en diciembre se crearon tan sólo 18,000 empleos, una cifra peor que la esperada por los analistas, lo que impulsó el índice de desempleo hasta el cinco por ciento.
Bush reconoció que la creación de trabajo se ha ralentizado, pero aún así destacó que diciembre fue el mes número 52 consecutivo en el que hubo una ganancia neta de empleos en el país.
A LA ESPERA DE MEDIDAS
Con el barril de petróleo rondando los 100 dólares, Bush pidió una expansión de la capacidad de refinación en el país y nuevas explotaciones de hidrocarburos.
Esta es la primera vez que Bush se entrevista con el grupo de trabajo sobre los mercados financieros al completo. En otras ocasiones, Paulson le ha dado un resumen de sus reuniones, que ocurren una vez al mes.
El mandatario, que no aceptó preguntas de la prensa, no se refirió en sus declaraciones a la posibilidad de presentar un paquete de estímulo fiscal para evitar que la economía caiga en recesión.
Tony Fratto, el portavoz de la Casa Blanca, dijo que el Presidente sólo decidirá si anuncia las medidas dentro de unas semanas, cuando esté más cerca el 28 de enero, fecha en la que dará el discurso sobre el estado de la unión.
Aunque el Gobierno no ha dado detalles sobre el paquete que sopesa, previsiblemente incluiría recortes de impuestos, en vista de la predilección del presidente republicano por reducir la carga impositiva de los estadounidenses.
Fratto indicó que la Casa Blanca prevé que la economía estadounidense repunte en la segunda mitad del año.
Actualmente, está afectada por la crisis inmobiliaria (debido al atraso de los pagos de los préstamos hipotecarios) y una reducción del crédito, a lo que se añade la escalada del precio del petróleo.
LAS PROYECCIONES DEL FMI
A finales del año pasado, el Fondo Monetario Internacional (FMI) proyectó un bajón este año en el desempeño de la economía de Estados Unidos y de Latinoamérica, pero el organismo financiero se prepara para actualizar sus proyecciones posiblemente este mes.
El FMI indicó que Latinoamérica crecerá un 4.3 por ciento en el 2008, por debajo del 5 por ciento esperado para este año y el 5.5 por ciento del 2006.
En informe del organismo redujo en una décima su previsión de crecimiento para Estados Unidos en 2007 y en nueve para el 2008, lo que deja sus cálculos en el 1.9 por ciento para ambos años.
Este año, el crecimiento mundial estará estimulado por las naciones emergentes como India y China, entre otras.