La elaboración de la comida rápida conocida como quesillo es una de las actividades económicas más importantes en el municipio de Nagarote, departamento de León, además de representar uno de los atractivos turísticos de esta localidad.
Desde hace varios años, los esfuerzos de la población y autoridades del municipio se han centrado en mejorar y elevar la producción de quesillo y las condiciones del servicio a los turistas nacionales y extranjeros que viajan al occidente del país y hacen la parada reglamentaria en los puestos de venta de este plato típico.
En este sentido, la Cooperativa de Mujeres del Quesillo El Genízaro, dedicada al procesamiento y comercialización de quesillo, trabaja en alianza con el Instituto de Desarrollo Rural (IDR-Prodesec) en el fortalecimiento de sus actividades económicas a través de un plan de negocios que le permita desarrollar sus capacidades productivas y elevar sus ingresos.
La Cuenta Reto del Milenio (CRM), en atención a una solicitud de la cooperativa, también se sumó a este esfuerzo apoyando con parte de los fondos para el plan de negocios, que también incluye la construcción de un rancho típico de dos plantas y un área donde serán preparados los quesillos y atendidos los clientes.
“Estamos contentas porque la Cuenta respondió a nuestra petición, sin esta ayuda no hubiéramos hecho nuestro parador turístico, hoy vamos a dar empleo a las socias y a sus hijas”, indicó Juana Argentina Zapata, presidenta de la cooperativa.
La cooperativa aglutina a 17 mujeres empresarias, quienes, desde hace quince años, se han dedicado a vender quesillos en batea (una bandeja de madera). Sin embargo, su nueva visión es tener su propio local, para así responder a la demanda insatisfecha en materia de calidad de servicio.
“Con este parador las mujeres tendrán una empresa propia, estable, en donde podrán acopiar leche líquida para elaborar cuajada, incrementar las ventas y mejorar, por ende, el nivel de vida”, externó Lucía López, comunicadora rural de la CRM.