Un foco de gripe aviaria de la variante H5N2 se detectó en un criadero de gallos de República Dominicana, aunque la cepa no afecta a los humanos y es diferente a la modalidad asiática, aseguró ayer la Secretaría de Agricultura.
“Creemos que la procedencia del virus en el país fue a través de aves introducidas de manera ilegal”, indicó a la prensa Ángel Faxas, director general de Ganadería de la Secretaría de Agricultura.
Funcionarios sanitarios detectaron el caso en un criadero de gallos de pelea en la turística ciudad de Higüey, 163 kilómetros al este de Santo Domingo, la ciudad capital del país caribeño.
La cepa detectada el pasado 20 de diciembre, la H5N2, no afecta a los humanos y es distinta a la modalidad asiática de la H5N1.
El Gobierno puso la zona en cuarentena y sacrificó las aves afectadas, informó el funcionario.
El director de Ganadería informó que tan pronto obtuvieron el resultado seropositivo preliminar, tomaron todas las medidas consignadas en el Plan de Respuesta de Emergencia, como la cuarentena, sacrificio de las aves y el control del movimiento de las mismas, y se intensificó el plan de muestreo en la zona afectada.
“Estamos trabajando para que el virus no salga de la zona donde está”, comentó Faxas en una rueda de prensa en el Palacio Nacional.
OIRSA EN ALERTA
Entre tanto en Managua autoridades del Organismo Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria (OIRSA) confirmaron que las autoridades de República Dominicana ya reportaron al organismo, del que forma parte al igual que otros países del istmo, el brote registrado.
Juan Velásquez, director de OIRSA Nicaragua, dijo que la variante de la gripe aviaria H5N2 reportada en Dominicana sí es un riesgo para las aves, pero no para los manos.
OIRSA vigila las medidas que han tomado las autoridades dominicanas para contener el brote de la citada cepa, la cual fue detectada en años anteriores en otros países de la región con Guatemala.
“Con República Dominicana no creo que haya un gran comercio (de aves) con Nicaragua, a como lo hay por ejemplo con otros países como Costa Rica y Panamá. Pero claro, nuestro deber es estar alertas”, sostuvo Velásquez, en declaraciones a LA PRENSA.
El especialista recordó que América continúa libre de la cepa H5N1, que sí es peligrosa para los humanos, por lo que las autoridades sanitarias y agropecuarias del continente mantienen un monitoreo constante sobre el transporte y comercio de productos avícolas, entre otras medidas.
Velásquez recordó que Nicaragua “está libre de cualquier variante de la gripe aviaria. Nuestro trabajo es seguir así”.
La gripe aviaria, con su variante H5N1 ha provocado la muerte o el sacrificio de más de 200 millones de aves de corral desde fines del 2003, principalmente en Asia oriental, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).
En 1997 se detectaron en Hong Kong los primeros 18 casos (seis fallecidos) de gripe aviaria tipo H5N1 en humanos.
Desde principios del 2005 Indonesia ha registrado casi 90 muertes en humanos (más de la mitad de los fallecimientos en el planeta) debido a la gripe aviaria, según la OMS.
En las aves la gripe aviaria provoca que la cresta se torne de color azul. Los animales presentan además problemas al caminar así como diarrea.