Embajador de Francia, que representa a la presidencia de la Unión Europea, dice que autoridades no procuran transparentar el proceso electoral
Europa no ve esfuerzos por parte de las autoridades nicaragüenses por transparentar los cuestionados comicios del nueve de noviembre y tampoco cree que los constantes ataques del presidente Daniel Ortega produzcan buenos resultados en las capitales del viejo continente.
El embajador de Francia en Nicaragua, Thierry Fraysse, confirmó ayer que la suspensión de la ayuda presupuestaria de Europa a Nicaragua se debe al turbio proceso electoral que mantiene en crisis a la nación.
Francia está a punto de terminar la presidencia pro témpore de la Unión Europea, y es hoy por hoy la voz autorizada de esa región.
“Hasta ahora no hemos visto que ese esfuerzo de transparencia se haya hecho”, indicó Fraysse al referirse al actuar de las autoridades nicaragüenses, luego de las múltiples denuncias de fraude electoral.
En Nicaragua la Iglesia católica, la empresa privada, la oposición y organizaciones civiles han exigido transparentar los resultados electorales, pero el Gobierno de Ortega, que controla el Consejo Supremo Electoral, ha cerrado todas las puertas a un recuento de votos con observadores imparciales o a nuevas elecciones con garantías de transparencia, como la observación.
Estados Unidos, Canadá y la Unión Europea se unieron a las peticiones de elecciones justas, pero el mandatario Ortega más bien los ha acusado de “imperialistas” y “esclavistas”.
“Creo que no hay que ser muy sabio ni muy listo para imaginar las consecuencias y la imagen que dan ese tipo de declaraciones, tanto en las capitales europeas como en figuras públicas”, replicó ayer Fraysse.
La tormenta postelectoral seguía cobijando ayer un turbio panorama económico, debido a los recortes de cooperación.