Un apoyo verdadero y sin “argollismo” de parte del Gobierno es lo que pide el sector de panificadores del municipio de Granada, tras reconocer que se han dado prestamos blandos, pero sólo para “algunos cuantos”, lo que no soluciona el problema económico de la mayoría.
Entre las urgencias del sector está la necesidad de habilitar sus talleres, mejorar sus herramientas de trabajo y que se abarate la materia prima para poder vender a mejores precios y con mayor calidad.
Un grupo de diez dueños de panaderías locales formó parte de la Primera Feria de Granada de la Industria del Pan 2008, que se inauguró este viernes en la plaza central de la ciudad.
INCENTIVAR VENTAS
La feria estará abierta hasta hoy domingo, fue impulsada por la Cooperativa Nueva Vida de Granada, tiene un perfil navideño y tratan de incentivar las ventas de cara a las fiestas de fin de año y Navidad.
La apertura estuvo a cargo de autoridades municipales y representantes de la pequeña y mediana empresa. Participan empresas como Agri Corp, Monisa y otras que están ofertando maquinaria industrial, productos para elaborar pan y hasta hay demostraciones de elaboración de este producto.
Juan López, presidente de la cooperativa Nueva Vida de Granada, lamentó que sólo un reducido grupo de socios aceptara participar en la feria.
Explicó que se trata de organizar a los panaderos para alcanzar logros y mejorar sus condiciones, pues reconoce que la situación económica del país está golpeando a todos los sectores.
NO LES DAN CRÉDITOS
“Nosotros no somos sujetos de crédito en los bancos y tenemos que poner hasta lo de uso familiar de nuestros hogares como garantía para acceder a un crédito”, dijo López, quien reconoció que el Gobierno les está ayudado con préstamos.
José de la Cruz Pereira Rodríguez, panificador de Granada, participó en la feria, pero considera que estos préstamos no fueron dados a las personas que los necesitaban y esto creó descontento en el gremio.
“Esos préstamos blandos de parte del Gobierno se han dado, pero hay que decir la verdad, aquí hay argolla y sólo reciben algunos que no necesitan. El Gobierno debe ver dónde está el dolor para quitar el mal”, dijo.
Explicó que en su caso necesita 70 láminas de zinc para reparar el techo de su taller y enfrentar el próximo invierno, así como mejorar el piso del lugar; urge de una batidora industrial, pero le cuesta más de ocho mil dólares y no puede comprarla.
“Para producir pan diario por lo menos necesito 20 mil córdobas para la compra de materia prima, pero de dónde agarramos si medio sobrevivimos con lo poco que hacemos”, refirió.
TODO “POR LAS NUBES”
La espiral alcista de los precios de la materia prima es una de las detonantes para que esta industria se levante, coincidieron todos los consultados. Cuestionaron que el precio de la harina apenas tuvo un pequeño bajón, a pesar de que el trigo viene donado a Nicaragua.
El quintal de harina se cotiza en 800 córdobas, según estos panaderos.