Un comunicado firmado por la dirigencia de la Organización Nicaragüense de Agencias de Publicidad (ONAP) fue hecho público esta semana y en él responden a los propietarios de los canales 2, 8 y 12 sobre los señalamientos hechos a esa organización por supuestas manipulaciones de las últimas encuestas, en las cuales se favorece a un solo canal. Tras negar rotundamente la acusación, la ONAP afirma que nadie puede legalmente impedirles realizar encuestas de consumo de medios y que continuarán haciéndolo amparados en la libre empresa y la libertad de información.
¿Y LA ENCUESTADORA?
La firma encuestadora M&R, de reconocida seriedad y profesionalismo, queda en entredicho en este asunto por dejarse supuestamente manipular por los que compran las encuestas, algo que tendría que probarse. Triste momento este, porque hasta hace poco era aceptada por todos en consenso y de repente la quieren convertir en villana del caso. Y es que cuando intereses empresariales en pugna se agitan, no hay manera de ponerse de acuerdo y es la triste historia de este país, no sólo en política. Si la firma fuera culpable, ¿por qué no buscar otra de consenso entonces? Algo muy, pero muy difícil, parece.
ANTOLOGÍA DEL DISPARATE
El periodista Douglas Salamanca publicó una interesante nota sobre los horrores (no errores) gramaticales al hablar que los presentadores y periodistas de televisión a diario hacen en detrimento de la cultura popular, porque su audiencia es enorme y el daño que hacen es todavía mayor. Lo increíble del caso es que nadie, absolutamente nadie parece interesarse en el caso. Los dueños de los medios, menos, parece. Salamanca da ejemplos de los muchos gazapos televisivos, pero pese a ellos los presentadores seguirán diciéndolos y es lo triste del caso. En tanto, ¿quién podrá defendernos?
FIN DE LA ACADEMIA
Mañana domingo en el estado de Chiapas, México, se llevará a cabo la final del popular programa La Academia, de TV Azteca, el que desde el comienzo tuvo este año como eslogan “La última generación”. Esto significa que posiblemente no sigan habiendo más programas de este tipo, en el cual se sacan nuevos ídolos de la canción mexicana entre miles de aspirantes de todo el país. Cinco finalistas, cuatro mujeres y un varón (el peor de todos los alumnos este año, por cierto) disputarán esa final que tendrá como escenario un estadio de futbol. A grandes rasgos, fue el peor año en calidad en este proyecto.