Everth Cabrera ha soñado siempre con jugar en las Grandes Ligas, pero jamás imaginó que el proceso de realización tendría un impulso tan brusco que lo llegaría a sorprender.
“Cuando veo los juegos por televisión siempre me digo, algún día yo voy a estar ahí, pero no pensé que podría ser tan pronto”, dice con sorpresa en su voz, el infielder de Nandaime.
Cabrera fue firmado por los Rockies, pero ha sido seleccionado por los Padres de San Diego en el draft de la Regla 5 y las puertas para jugar en las Mayores se le han abierto de par en par.
Ahora todo depende de cómo luzca en el entrenamiento de primavera en marzo del 2009.
“Ésta es una oportunidad que Dios me da y voy a hacer todo lo que esté a mi alcance para ganarme ese puesto”, señala el veloz corredor.
Everth sabe de dónde viene. No ha olvidado que el primer día que fue observado por Colorado, no gustó. Y cuando supo que habría otra prueba en Nandaime, se metió en el grupo.
“Había quedado descartado luego del tryout en Managua. Corrí en 7 segundos las 60 yardas, pero le dije al scout Félix Feliz que me diera un nuevo chance, y él accedió”, dice Cabrera.
Su trabajo mejoró. Hizo la prueba en 6.8 segundos y se ganó un viaje a Dominicana, donde sería observado de nuevo y ahí se determinaría si se le firmaba o no. Al final, fue firmado.
“Yo no tengo dudas que todo lo que he logrado ha sido gracias al empeño y al deseo que le he puesto. Sé que no tengo grandes habilidades, pero tengo entusiasmo”, dice sin alardear.
En Dominicana era el primero que se presentaba al campo y el último en retirarse. Siempre pedía más rolas, más turnos al bate y logró convencer a Feliz, quien le ofreció la oportunidad.
Ahora Feliz es responsable de los Padres para América Latina y cuando en la organización se indicó que había que buscar un candidato para jugar el short ante la salida de Kahlil Green, Feliz tenía uno: Everth Cabrera.
“Félix se está jugando su puesto conmigo, pero él sabe que no le voy a quedar mal. Yo jugaré en las Mayores”, dijo a manera de sentencia el infielder.