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Crónicas de una derrota anunciada
Ricardo Sánchez Calero
El autor es Administrador de Empresas

Los poderes del Estado de nuestro país sirven a los intereses y ambiciones personales de los máximos líderes de las dos grandes fuerzas partidarias de nuestro panorama político, FSLN y PLC, y es inadmisible para nuestro pueblo considerar que dichas representaciones actuaran independientes a los mandatos del doctor Arnoldo Alemán y del comandante Daniel Ortega.

En la víspera de los comicios ambas fuerzas en común acuerdo crean el escenario indicado para los resultados que hoy conocemos. En la Asamblea Nacional se retiene la partida monetaria para financiar los comicios. En la Corte Suprema de Justicia se sobresee definitivamente a los familiares del doctor Alemán por fraude al erario. El Consejo Supremo Electoral anula la observación electoral y retarda la acreditación de los fiscales del PLC-Vamos con Eduardo.

Es de ingenuos en política pensar que estos comicios municipales se desarrollarían en un clima transparente y de calma y que el Consejo Supremo Electoral reconocería como alcaldes electos a los candidatos que el pueblo escogió.

El fraude electoral por parte del Consejo Supremo Electoral se lleva a cabo con éxito gracias a la participación directa de los representantes del PLC en este poder del Estado.

El doctor Arnoldo Alemán, manejando magistralmente su imagen política, ha aparecido en los medios de comunicación criticando al Consejo Supremo Electoral y denunciando el fraude electoral, a ver si sus correligionarios aún le creen el discurso de oposición al partido de Gobierno.

En su acostumbrada estrategia de manipulación, a gritos respalda a los alcaldes defenestrados de su partido y por otro lado baja orientaciones a sus representaciones en la Asamblea Nacional a no dar paso al anteproyecto de ley que anularía las elecciones municipales y a los magistrados del Consejo Supremo Electoral a mantener su posición de resultados finales y definitivos de los comicios.

El Consejo Supremo Electoral con el aval del doctor Arnoldo Alemán publicó las cifras finales de los comicios municipales, ante lo cual ya no habrá marcha atrás, por lo que se pueden considerar como resultados definitivos favoreciendo al partido Frente Sandinista.

Es imposible negar, ante la contundencia de las pruebas físicas, el fraude electoral municipal, que benefició al partido Frente Sandinista. La posición de los candidatos a alcaldes del PLC-Vamos con Eduardo, de resistirse a ser partes del fraude electoral concebido por los dirigentes de su partido, desembocó en brotes de violencia y enfrentamientos entre los simpatizantes de ambas fuerzas políticas.

Los resultados electorales de las municipalidades han deteriorado la credibilidad de la población en el sistema de democracia representativa, los magistrados y diputados se han ganado el repudio popular, las fuerzas del orden público la desconfianza por mostrarse afines al partido de Gobierno y nuestro país una imagen espantadora como atractivo de inversión extranjera y programas de cooperación financiera.

Los candidatos del PLC-Vamos con Eduardo a alcaldes arremeten contra el Consejo Supremo Electoral como poder del Estado, sin embargo, los responsables del fraude electoral que los despoja del triunfo municipal se encuentran entre su misma afiliación partidaria y representándolos políticamente en los poderes del Estado.

Ante la actual coyuntura nacional hay que valorar si la libertad del ex presidente Arnoldo Alemán, acusado de defraudación al erario nicaragüense, vale el precio que ha tenido que pagar nuestra sociedad y sus instituciones.

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