Más de 150 catedráticos de universidades en Estados Unidos expresaron ayer “varias preocupaciones” sobre las elecciones en El Salvador, al afirmar que el Gobierno del presidente Antonio Saca está preparando el fraude.
En lo que llamaron “Carta abierta de académicos estadounidenses sobre las elecciones salvadoreñas”, los firmantes dicen que en los comicios legislativos de enero próximo y presidenciales de marzo siguiente, han observado que, como se dio con intervenciones en el pasado, el Gobierno de Estados Unidos “parece que una vez más está interviniendo”.
Además, indicaron que el país se encuentra en medio de condiciones nada firmes para que las elecciones sean “libres, transparentes y democráticas”. En las elecciones presidenciales se escogerá al reemplazante de Saca, uno de los más fervientes aliados de Estados Unidos no sólo en Centroamérica sino en la campaña internacional contra el terrorismo, con aporte incluso de soldados para la etapa de reconstrucción de Irak.
El candidato del partido de Saca, Rodrigo Ávila, de la Alianza Republicana Nacionalista (Arena) está segundo en las preferencias preelectorales hasta con unos seis puntos porcentuales detrás de Mauricio Funes, del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), una agrupación ex guerrillera integrada a la vida política nacional a comienzos de la década pasada.
Los académicos censuran en su carta los comentarios del embajador estadounidense en El Salvador, Charles Glazer, quien sobre la base de “conexiones sin evidencia” de una relación entre el FMLN y la guerrilla colombiana de las FARC dijo que “cualquier grupo que colabora o expresa amistad con las FARC no es amigo de Estados Unidos”.
Señalan también que la serie de cambios en leyes y reformas al código electoral abrían “la posibilidad de fraude”, y mencionan entre ellos la eliminación de un artículo de la ley electoral de que todas las boletas de votación deben ser firmadas y selladas por funcionarios de cada centro de votación a fin de que sean consideradas válidas.
Entre los firmantes figuran académicos de Yale, el Instituto de Tecnología de Massachusetts, la Universidad de Nueva York, y la Duke University.