El presidente electo de EE.UU. jurará el cargo el próximo 20 de enero con su nombre completo, Barack Husein Obama, pese a que durante la campaña se corrió un tupido velo sobre su segundo nombre de pila, de origen musulmán.
En una entrevista publicada ayer por Los Angeles Times y Chicago Tribune, los periodistas le preguntaron al presidente electo si jurará el cargo en la escalinata del Capitolio como “Barack Obama” o como “Barack Husein Obama”.
“Creo que la tradición es usar el nombre completo y yo voy a seguir la tradición”, respondió el que será el primer presidente negro de Estados Unidos.
“Haré lo que todo el mundo haya hecho”, matizó al señalar que no está “intentando hacer una declaración de principios en un sentido o en otro”.
Sin embargo, no existe una tradición clara al respecto y, por ejemplo, Ronald Reagan puso su mano sobre la Biblia simplemente como “Ronald Reagan”, no como “Ronald Wilson Reagan”.
Su predecesor inmediato juró el cargo como “Jimmy Carter”, no como “James Earl Carter”, y Dwight D. Eisenhower y Gerald R. Ford sólo se refirieron a su segundo nombre de pila por la inicial, no con el enunciado completo.
Lyndon Johnson, que juró el cargo a toda prisa a bordo del avión Air Force One tras el asesinato de John F. Kennedy en Dallas en 1963, simplemente no utilizó su nombre y se limitó a decir: “Juro solemnemente”.
Los últimos tres presidentes de EE.UU. sí han utilizado su nombre completo en la jura: George Herbert Walker Bush, William Jefferson Clinton y George Walker Bush.
También enunciaron en el juramento sus dos nombres de pila y su apellido John Fitzgerald Kennedy y Franklin Delano Roosevelt.
La Constitución de EE.UU. no estipula de manera expresa que los presidentes deban jurar el cargo con su nombre y sólo formula, en su artículo II, el enunciado del juramento.
El mandatario solemnemente jura o promete “ocupar fielmente el cargo de presidente de EE.UU. y defender, mantener y proteger tanto como sea capaz la Constitución de Estados Unidos”.
Durante la campaña electoral, Obama optó por mantener en un discreto segundo plano su segundo nombre, elegido en honor de la educación musulmana recibida por su padre, originario de Kenia, y que coincide con el del ejecutado presidente iraquí Sadam Husein.
El senador y ex candidato presidencial republicano John McCain llegó a afirmar en una entrevista que no era “apropiado” aludir al segundo nombre de Obama. Sin embargo, simpatizantes republicanos se refirieron durante la campaña a “Barack Husein Obama”, en un aparente intento de despertar sospechas sobre las creencias del entonces senador demócrata.
En la entrevista publicada hoy, el presidente electo, que de niño estuvo varios años en Indonesia, promete tender puentes hacia el mundo musulmán y revela que se plantea pronunciar un discurso desde una capital islámica.