La billetera de los Yanquis de Nueva York se abrió lo suficiente como para atrapar a CC Sabathia y el equipo del Bronx ha agregado al fin un auténtico “as” a su staff de lanzadores.
Sin embargo, la lista de deseos de la tropa neoyorquina no ha sido completada, al extremo de que ayer mismo le hicieron ofertas a Ben Sheets, Derek Lowe y Andy Pettitte, pero sin perder de vista al también tirador A. J. Burnett.
El pacto de Sabathia, el más lucrativo de la historia para un lanzador, es por siete años y 161 millones de dólares. Tiene además una cláusula que permitiría al zurdo revocarlo luego de tres años y convertirse en agente libre.
Sabathia era el más codiciado pelotero en el mercado y se trata de uno de los mejores lanzadores del beisbol. Su llegada lo pone adelante de Chien Ming Wang y Joba Chamberlain en Nueva York, donde se reconstruye el staff.
Con 28 años y ocho campañas en las Ligas Mayores, Sabathia tiene récord de 117-73 y 3.66 en su carrera, en la que se incluye un premio Cy Young, ganado en el 2007, cuando compiló 19-7 y 3.21, con 209 ponchados.
Los Yanquis, que estrenarán un estadio de 1,300 millones de dólares en el 2009, han agregado con Sabathia otra luminaria a su plantel, que quedó fuera de la postemporada por primera vez en los últimos trece años.
Seleccionado por Cleveland en el draft de 1998, Sabathia registró récord de 17-5 y 4.39 en su campaña de novato en el 2001 y pasó trabajo para impactar en los cuatro años siguientes, en los que acumuló 52-40 y 4.03.
Sin embargo, después de acumular 12 éxitos en el 2006 para un equipo que ganó 78 juegos en toda la temporada, vino su impacto en el 2007, cuando se llevó el Cy Young.
Ahora tiene sobre sus hombros el reto de impactar en Nueva York, donde la fama está a la vuelta de la esquina, pero también donde suelen ser inclementes ante cualquier tropiezo.