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Luis Martínez y Mercedes SequeiraCorresponsales en Matagalpa y Chontales |
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Ayer fue un día extraordinario para Alba Rosa Valle. La mujer menuda, que vive a pocas cuadras de la Plaza de la Revolución, despertó de madrugada en pleno domingo para llegar a “cuidar” su lugar.
Esto sólo sucede una vez al año. Era siete de diciembre. Era el día de La Gritería y el Gobierno había anunciado una “gorra” muy atractiva para “los pobres del mundo”. Entonces, Valle se propuso ser la primera en la fila. ¡Y lo logró!
40 mil paquetes con frijoles, arroz, azúcar, café, pastas, salsa de tomate y aceite, esperaban apiñados sobre el pavimento de la plaza, para ser repartidos entre la multitud que con el pasar de las horas se fue apretujando hasta llegar al límite.
La presión fue tal, que hubo que empezar a repartir sin la presencia de la pareja presidencia, que se esperaba llegara a las 6:00 p.m.
Los desmayados, niños perdidos, gritos, reclamos y llantos no permitieron seguir esperando. Para calmar a la gente, el Cuerpo de Bomberos tuvo que rociarles agua.
Desde uno de los andenes del Parque Central, un señor de 62 años que dijo llamarse “Guevara”, se mantenía al margen y reflexionaba: “Mi padre me decía, este pueblo es indómito”.
Los fuegos pirotécnicos anunciaron la llegada del presidente Daniel Ortega y su familia, media hora más tarde de lo previsto. Durante cinco minutos el cielo se llenó de colores.
En Managua, Masaya, León y Granada, departamentos donde se celebra popularmente a la Purísima Concepción de María, las calles se llenaron de católicos que tradicionalmente salen a cantarle a la Virgen María. A cambio reciben juguetes o alimentos.
En un descanso, la primera dama Rosario Murillo declaró a la oficialista Radio Ya, que el 23 de diciembre realizarán “fiestas solidarias” en todos los municipios del país, en las que repartirán 250 mil juguetes y reventarán 60 mil piñatas.
en los departamentos
El pueblo mariano de Masaya también se desbordó a las calles a gritar La Purísima desde horas tempranas de la tarde.
La algarabía de adultos, niños y ancianos se demostraba en las grandes filas, donde cantaban al pie de los altares de la Virgen.
Este año la ciudad de Masaya tuvo una huésped especial: la réplica de la Virgen de Medjugorje, de la antigua Yugoslavia.
En Matagalpa, monseñor Jorge Solórzano, durante la misa dominical en la Catedral San Pedro Apóstol, llamó a la feligresía a “vivir en paz, amor, justicia y verdad”, considerando contradictorio que haya personas e instituciones que rezan y cantan a La Purísima, pero “viven promoviendo la división, la injusticia y la guerra”.
En Juigalpa, el padre Yalmer Aragón calificó de “animales irracionales” a los miembros de los partidos políticos que se vieron involucrados en revueltas durante las pasadas elecciones municipales.
(Con la colaboración de Luis Martínez y Mercedes Sequeira).