Los cauces en Managua tienen a la ciudad al borde de una emergencia. Los más de 48 kilómetros revestidos de este drenaje tienen más de cuarenta años y prácticamente deben ser reconstruidos; mientras otros 169 kilómetros de cauce son de tierra y en cada invierno se ensanchan más y se “comen” los terrenos de las casas cercanas.
Durante los últimos meses los vecinos del barrio 31 de Diciembre, Hugo Chávez y La Primavera, en el Distrito Seis, además de los barrios Camilo Ortega y el 18 de Mayo, en el Distrito Cinco, han sido los más afectados con el aumento en el ancho de los cauces no revestidos, porque sus viviendas han quedado al borde de abismos.
A las orillas de los cauces revestidos tampoco hay seguridad. De acuerdo con los ingenieros de la Alcaldía capitalina, los cauces en Managua fueron diseñados para una capacidad de agua entre los cinco y diez milímetros mínimos y un máximo de veinte a treinta. Sin embargo, la cantidad de agua que ahora cae supera esas cifras.
Los datos municipales indican que más de 300 familias viven dentro o en las laderas de los cauces de la capital.
“En esta ciudad, los cauces deben ser una prioridad porque eso le dará seguridad a miles de ciudadanos”, indicó el Vicealcalde Felipe Neri Leiva Orochena, quien además calcula que cada año se requiere una inversión de al menos mil millones de córdobas para darle mantenimiento y controlar el trabajo de los cauces en la capital.
Sin embargo, debido a los pocos recursos municipales, cada año se invierte como promedio unos sesenta millones de córdobas en limpieza y mantenimiento de la red de cauces en la ciudad.
NUEVOS ESTUDIOS
Según indicó Leiva Orochena, a la fecha la comuna está realizando un estudio para determinar cuántos kilómetros de cauce requieren ser profundizados.
Las labores de profundización en los niveles de los cauces implica prácticamente volver a construirlos. Sin embargo, aun no hay ningún plan para ayudar de manera directa a la población que vive en las zonas de riesgo.