India acusó formalmente ayer a “elementos” en Pakistán de estar detrás de los ataques islamistas de Bombay, que causaron al menos 188 muertos, y exigió “acciones enérgicas” a Islamabad, en cuya buena voluntad dijo confiar Estados Unidos.
Según responsables indios, todos los asaltantes de Bombay eran de nacionalidad paquistaní, de acuerdo con las investigaciones realizadas sobre los ataques del miércoles y el atrincheramiento de 60 horas en dos hoteles y un centro judío de la capital financiera de India, que se saldaron además con casi 300 heridos.
“El Alto Comisionado de Pakistán fue convocado por el Ministerio de Relaciones Exteriores esta tarde (ayer lunes). Se le informó que los recientes atentados en Bombay fueron cometidos por elementos provenientes de Pakistán”, señaló un comunicado de la Cancillería india.
En esa nota —que constituyó la primera protesta formal de Nueva Delhi a Islamabad— India subrayó esperar “que se tomen acciones enérgicas contra los elementos responsables de los ataques, sean quienes sean”.
Unos 30 extranjeros —entre ellos una mexicana— murieron en los ataques de Bombay, dirigidos contra dos hoteles, la estación central, un hospital y un centro judío, donde los islamistas asesinaron a ocho rehenes, recordados este lunes en un funeral en la sinagoga de Bombay.
CONFIANZA ROTA
“Lo ocurrido representa un duro golpe para el proceso de normalización de relaciones y las medidas de establecimiento de la confianza con Pakistán”, declaró a la AFP el Ministro de Estado indio de Relaciones Exteriores, Anand Sharma.
Algunos responsables indios están convencidos de que la masacre de Bombay fue autoría del grupo Lashkar-e-Taiba, basado en Pakistán, quizás con la ayuda de elementos de los poderosos servicios secretos paquistaníes.
El único asaltante superviviente capturado, Ajmal Amir Kamal, de 21 años, declaró en sus interrogatorios que todos sus compañeros eran paquistaníes entrenados por Lashkar-e-Taiba, según la prensa india que citaba a los servicios de información. Sin embargo, Islamabad ha negado reiteradamente cualquier tipo de implicación con los islamistas que atacaron Bombay.
En todo caso, la protesta formal y las exigencias indias coincidieron con la petición de Estados Unidos a Pakistán de su total cooperación en materia antiterrorista. La secretaria estadounidense de Estado saliente, Condoleezza Rice, visitará el miércoles India. Ayer viajó a Londres para reunirse con dirigentes británicos, que mantienen estrechas relaciones con India y Pakistán, vecinos rivales y potencias nucleares.
En la capital británica, Rice subrayó que es crucial que Pakistán demuestre “una completa, absoluta y total trasparencia y cooperación” con la investigación india de la matanza de Bombay.
La portavoz de la Casa Blanca, Dana Perino, declaró por su parte no haber “oído nada que indique que el gobierno paquistaní” estuvo implicado en los ataques de Bombay.
La indignación por los atentados aumentó aún más en la India, luego que medios locales publicaran que las autoridades ignoraron una advertencia sobre un posible ataque en un hotel de lujo de Bombay recibida hace meses.