Las peores inundaciones que ha sufrido Venecia en 20 años obligaron ayer a residentes y turistas a caminar por las calles con el agua hasta las rodillas.
Con la plaza de San Marcos inundada, las famosas palomas de la ciudad se arrinconaban en busca de refugio en tejados y ventanas. Las tiendas para turistas estaban llenas de cajas de mercancía flotando sin rumbo.
Venecia experimentó ayer una de las mareas más altas de su historia, la cual prácticamente la paralizó, despertando de nuevo un viejo debate sobre la colocación de un sistema de barreras contra inundaciones en un esfuerzo por salvar a la ciudad de fenómenos como éste.
Las autoridades anunciaron que el nivel de agua llegó a un máximo de 156 centímetros, sobrepasando el nivel considerado como inundación, de 110 centímetros. Vientos fuertes empujaban el agua del mar hacia la ciudad.
Las autoridades emitieron avisos de alerta a los habitantes, pero las inundaciones tomaron por sorpresa a muchos, ya que la ciudad no tenía previsto recibir niveles tan altos de agua. Los empleados municipales no colocaron las tradicionales aceras de madera que se utilizan en caso de inundación porque el nivel del agua creció tan rápido que las plataformas se hubieran inundado también.
La última vez que Venecia experimentó inundaciones parecidas fue en 1986, dijeron las autoridades. El nivel de agua más alto de la ciudad fue de 194 centímetros en 1966.