Los ganaderos de Jinotega pidieron la presencia de la Policía y el Ejército en las zonas de Las Cruces, Los Pedernales y Loma Alta, en Pantasma, y Asturias, Pueblo Nuevo, Los Robles, en el municipio de Jinotega, por la “ola” de abigeatos.
Informaron que en el mes pasado se reportaron 17 semovientes robados y destazados por abigeos. Ninguno de los casos ha sido esclarecido, según un comunicado de la cooperativa agropecuaria Humedal Apanás.
El presidente de dicha cooperativa, José Luis Blandón, protestó por esta situación. “No es posible que ni un solo caso halla sido esclarecido por la Policía. Esto afecta sobre todo a las pequeñas ganaderías”.
Blandón solicitó al Poder Judicial no tener compasión con los abigeos y los sancionen por los delitos.
CON CRUELDAD
El pequeño ganadero Leónidas Ernesto Montenegro, quien tiene una fina en Las Lomas, dijo haber sido afectado con tres semovientes. “Hay crueldad con los animales por los abigeos, pues los llevan y sujetan a árboles y les echan tierra en las fosas nasales, para que no hagan bulla, luego los ahorcan, les quitan los lomos y todo lo que es posta y el resto del animal lo dejan botado, donde los destazan”.
El presidente de la Humedal Apanás pidió una reunión urgente a la Policía y Ejército, para juntos coordinar acciones y terminar con este problema, ya que en lo que va del año unos 100 semovientes han sido robados y destazados, afectando a los ganaderos.
Blandón dijo que “el raterismo se ha extendido no sólo a la ganadería bovina, sino que han comenzado a robar bestias, cerdos y hasta zinc de galeras y casas de haciendas, donde no hay vigilancia de noche”, y pidió más beligerancia y menos compasión al Poder Judicial para con los abigeos.
El juez de Distrito Penal, Henry Picado, señaló que “el problema no es de nosotros los jueces, sino de los jurados, que muchas veces fallan a favor de los reos que han cometido abigeatos, por compasión”.
El juez dijo que la solución al problema sería que los diputados en la Asamblea Nacional hicieran una reforma a la ley y en vez de un tribunal de jurados sea un juez técnico el que conozca el caso.
El jefe policial comisionado mayor Luis Pérez Olivas dijo que “nosotros capturamos, ponemos las pruebas, hemos cumplido, pero en los tribunales es donde ponen en libertad a esa gente y hay casos bien sustentados y con abundantes pruebas”.