El Dieciocho de Brumario de Luis Bonaparte es el mejor análisis político de Carlos Marx. En él explica —como lo dice en el prólogo Federico Engels— “con una exposición breve… toda la marcha de la historia de Francia” correspondiente a la Segunda República (1848-1852) y enjuicia a Luis Bonaparte “con el desprecio que se tenía tan bien merecido”.
Relata Marx, que para asestar el golpe de estado Luis Bonaparte creó la Sociedad del 10 de Diciembre y citó textualmente: “Bajo el pretexto de crear una sociedad de beneficencia organizó al lumpenproletariado de París en secciones secretas, cada una de ellas dirigida por agentes bonapartistas y un general bonapartista a la cabeza de todas. Junto a roués (léperos o tamales) arruinados con equívocos medios de vida y… procedencia, junto a vástagos degenerados y aventureros de la burguesía, vagabundos, ex soldados, ex presidiarios, huidos de galeras, timadores, saltimbanquis… carteristas y rateros, jugadores, proxenetas, dueños de burdeles, tahúres, escritorzuelos, organilleros… mendigos, en una palabra toda esa masa informe, difusa y errante… los que al igual que Bonaparte sentían la necesidad de beneficiarse a costa de la nación trabajadora… Este Bonaparte que se erige en jefe del lumpenproletariado que sólo en éste encuentra reproducidos en masa, los intereses que él personalmente persigue, que reconoce en esta hez, desecho y escoria de todas las clases, la única clase en la que puede apoyarse sin reservas es el auténtico Bonaparte sans phrase. …En su Sociedad del 10 de Diciembre, reunió a 10,000 miserables del lumpen que habrían de representar al pueblo…”
El relato de Marx coincide con lo que ha sucedido en Nicaragua a partir la fundación de la Mara del 10 de enero del 2007 que es el acto fundacional del Estado Lumpen por Daniel Ortega y sus secuaces. Daniel Ortega como persona calza perfectamente en la definición que Marx da de lumpen, cuando dice que es aquél que pertenece a “esa masa informe, difusa y errante… los que al igual que Bonaparte sentían la necesidad de beneficiarse a costa de la nación trabajadora… que reconoce en esta hez, desecho y escoria de todas las clases (el lumpen) la única clase en la que puede apoyarse sin reservas”. Siendo Daniel Ortega un lumpen, su política consistirá en extender dicha condición a todo lo que se le aproxime. Empezando con el reclutamiento de una clase política de la misma índole.
La lumpenización viene desde los años ochenta, cuando atestiguamos que una vanguardia lumpen sólo pudo producir una lumpen-revolución, pero repuntó en nuestros días con el Gobierno desde Abajo, el Pacto Ortega-Alemán y la reorganización del Partido Frente Sandinista con una base familista amoral y dinástica; continuó con la toma de los poderes del Estado repartidos como botín de pandilleros; en especial la conversión del sistema judicial en el aparato represivo del Estado y el establecimiento de una política basada en extorsiones y chantajes traslapados. Luego Ortega procedió a organizar al bajo lumpen como una fuerza de choque para suplir la carencia de capacidades represivas por no tener Policía ni Ejército, y las lanzó contra el pueblo nicaragüense, a esto se refiere la imposición del fraude por la fuerza de las turbas.
El escrito de Marx alude también, a la seducción del Ejército Francés que efectúa Luis Bonaparte, para embarcarlo en su proyecto autocrático y que describe con aproximación pasmosa, los intentos de Ortega para cooptar al ejército y a la policía. Dice así Marx:
“La Sociedad del 10 de Diciembre (el lumpen organizado) había de seguir siendo el ejército privado de Bonaparte, mientras éste no consiguiese convertir al Ejército Nacional en una Sociedad del 10 de diciembre… Como fatalista que es (Bonaparte) abriga la convicción de que hay ciertos poderes superiores, a los que el hombre y sobre todo el soldado no se pueden resistir. Entre estos poderes incluye… los cigarros y el champagne, las aves frías y el salchichón adobado con ajo. Por eso en los salones del Eliseo, empieza obsequiando (con ellos) a los oficiales y suboficiales….” (Hasta que) el 10 de octubre “una parte de la caballería dejo oír el grito Vive Napoleón! Vivent les saucissons! (¡Viva Napoleón! ¡Vivan los Salchichones!)”
Resumiendo: Daniel Ortega es como un hoyo negro (Black Hole) que atrapa y trata de devorar todo lo circundante para deformarlo, corromperlo y lumpenizarlo, así sean personas, instituciones, Gobierno o el Estado mismo. Ésta es la naturaleza de la degradación progresiva a la que ha querido someter a la sociedad nicaragüense.
Ante esta vorágine, los nicaragüenses honestos, que pertenecemos al partido del trabajo: campesinos, obreros, estudiantes, mujeres, intelectuales, empresarios, que hemos decidido vivir con decoro, que rechazamos la necesidad de beneficiarnos como el lumpen “a costa de la nación trabajadora” y que somos la mayoría, debemos resistir con firmeza el proceso de lumpenización y revertirlo. Así cumpliremos nuestro deber ciudadano.