El misionero católico Alberto Boschi, quien podría ser el primer preso político del Gobierno actual, asegura que hoy sus abogados apelarán la sentencia “injusta” que lo condenó a un año de cárcel, por dos delitos de los que no hay evidencias.
Boschi dice que también se presentará a pedir apoyo a la Embajada de su país. Él quiere irse de este país, pero sin huir.
Este misionero, que llegó a Nicaragua en los años ochenta, cree que el país está sometido a una barbarie y advierte que él es, apenas, el primero de una serie de personas que podrían ser acusadas próximamente por el régimen de Daniel Ortega.
El misionero, que habló en exclusiva con LA PRENSA, mencionó que entre los próximos acusados pueden estar Israel Lewites, sobrino del fallecido Alcalde de Managua, Herty Lewites, y Róger Arias, otro líder del Movimiento Renovador Sandinista (MRS). El religioso, padre de una niña de dos años, llamó a la reflexión al Gobierno.