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Gustav provocó cuantiosos daños en las provincias occidnetes. Según reportes de prensa, en la Isla de la Juventud el ciclón fue devastador. (LA PRENSA/AFP)
Gustav deja Cuba con daños pero sin víctimas
Andrea Rodríguez
AP
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LA HABANA.- El violento huracán Gustav se alejaba de Cuba este domingo dejando daños materiales en la isla como viviendas derrumbadas, árboles caídos, cultivos afectados y problemas en el tendido eléctrico pero ninguna víctima fatal, tras haber matado a 81 personas en el Caribe. El monstruoso Gustav, se dirigía ahora hacia el Golfo de México con rumbo a la costa estadounidense, donde las autoridades de Nueva Orleáns decretaron la evacuación de la ciudad.

A su paso por Cuba, Gustav era un huracán de categoría cuatro, con vientos de 240 kilómetros por hora, pero al salir se debilitó a categoría tres. Existe el peligro de que se fortalezca y alcance su potencia máxima, de nivel cinco en la escala Saffir-Simpson. Al mediodía del domingo tenía vientos de 195 kilómetros por hora.

Las provincias cubanas más afectadas fueron las occidentales hasta La Habana, pues el meteoro rozó la pequeña Isla de la Juventud antes de salir al mar e internarse por la región de Pinar del Río el sábado por la noche.

"El panorama es desolador... la experiencia de este huracán es única", dijo un reportero contactado telefónicamente por la televisión en la Isla de la Juventud, donde el meteoro tocó con la pared de su ojo.

"Parecía la onda expansiva de cualquier artefacto militar... edificios sin ventanales, sin puertas, pocos arboles quedan en pie", agregó el locutor.

Imágenes de la Isla de la Juventud mostradas por la televisión cubana fueron particularmente dramáticas: rachas violentas de viento que elevaron las aguas del mar y sacudieron edificaciones. Una embarcación grande fue arrastrada tierra adentro y algunos residentes caminaban con el agua hasta el pecho.

Durante un recorrido de la AP por las localidades de Consolación del Sur y Los Palacios, en la provincia Pinar del Río, por donde el huracán entró el sábado por la tarde, se observaron daños cuantiosos, con torres de alta tensión derribadas, carreteras cortadas por árboles caídos y plantaciones en el piso.

El ojo del ciclón salió el sábado por la noche en la localidad de por Manuel Sanguily, Pinar del Río.

A su paso por el asentamiento de Real de San Diego, ubicado en Los Palacios, se sintieron rachas de viento de hasta 340 kilómetros por hora, considerado un verdadero récord.

Mientras, se observaron olas de entre cuatro y cinco metros de altura y las penetraciones del mar alcanzaron los seis kilómetros tierra adentro a lo largo de la costa suroccidental de la isla.

"Con un ciclón tan grande siempre tenemos miedo pero estamos bien. Mucho viento pero no tanta agua", dijo a la AP la jubilada Carmen Pedraza, quien evacuó su casa en la localidad de Batabanó, a unos 50 kilómetros al sur de la capital. Ella y otros pobladores aseguraron que habían previsto una situación peor.

En La Habana las pérdidas fueron menos cuantiosas, dijeron las autoridades.

El domingo por la mañana, ni la Isla de la Juventud, ni Pinar del Río y algunas zonas de La Habana tenían luz y gas, que fue cortado tanto por los daños causados a la infraestructura como por medidas de protección para evitar accidentes. Las autoridades prometieron reponer paulatinamente los servicios a la población.

En la capital, de más de dos millones de habitantes, amaneció soleado, pero durante un recorrido de la AP se vieron muchos árboles caídos, cables en el piso y algunos techos y vidrios dañados. El malecón habanero no mostraba señales de penetraciones del mar.

El presidente Raúl Castro conversó por teléfono con las presidentas del Consejo de Defensa, Ana Isa Delgado, de la Isla de la Juventud, y Olga Lidia Tapia Iglesias, de Pinar del Río. Les ofreció "recursos para salir adelante", dijeron medios de prensa nacionales.

La agencia de Información Nacional informó que el total de evacuados durante el paso del meteoro fue de 250.000 de manera preventiva. Estas personas volvían a sus hogares el domingo, aunque las provincias occidentales cancelaron el inicio de clases previsto para el lunes.

En Estados Unidos, El jefe de la Agencia Federal de Manejo de Emergencias (FEMA en inglés), David Paulison, dijo que Gustav podría convertirse pronto en un monstruo de categoría 5. Un huracán de estas características tiene vientos superiores a los 250 kilómetros por hora y su capacidad destructiva es enorme.

Tras azotar Cuba y desplazarse por el mar, la tormenta podría tocar tierra en la costa estadounidense del Golfo de México el lunes por la tarde.

Asustados por los pronósticos, aproximadamente un millón de habitantes huyeron el sábado de la zona, antes incluso de la orden oficial para salir de las zonas de riesgo, informó la FEMA.

Los residentes abordaron autobuses, trenes, aviones y automóviles, saturando las carreteras que salían de Nueva Orleáns, tres años después de que el huracán Katrina inundó el 80% de la ciudad y dejó unos 1.600 muertos en la región.

Gustav, que mató a 81 personas por su paso por el Caribe, azotó las Islas Caimán el sábado por la madrugada con vientos potentes que arrancaron techos y líneas de electricidad. Antes pasó por Jamaica y Haití.

En Estados Unidos, el alcalde Ray Nagin ordenó el sábado el desalojo de Nueva Orleáns, una ciudad que todavía está recuperándose de la devastación dejada hace tres años por el huracán Katrina.

Nagin dijo que la recomendación informal de desalojo que ha estado en pie durante días adquiere carácter obligatorio a las 8.00 horas del domingo, en el lado occidental de la ciudad. Para el oriental, entrará en efecto al mediodía.

Según el reporte del Centro Nacional de Huracanes estadounidense de las 1500 GMT, el vórtice de Gustav estaba aproximadamente a 523 kilómetros (325 millas) al sureste de la boca del río Misisipí. La tormenta podría traer olas de hasta seis metros (20 pies) a la costa y lluvias de hasta 38 centímetros (15 pulgadas).

El meteoro ganaba fuerza en las aguas cálidas del Golfo de México y se movía al noroeste a 27 kilómetros por hora (17 mph) con vientos máximos sostenidos de hasta 193 kph (120 mph). Los vientos con fuerza de huracán se extendían a 80 kilómetros (50 millas) del centro de la tormenta.

AP-NY-08-31-08 1126EDT

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