La Federación Nicaragüense de Levantamiento de Pesas (Fenilep) hizo ayer su pronunciamiento oficial con respecto a la carta de la pesista Karla Moreno, en la que acusó a la entrenadora Elsa Caldera de actos inapropiados durante los recién finalizados JJ.OO. de Beijing.
Las acusaciones de Moreno fueron que la entrenadora no la preparó de manera adecuada durante el calentamiento y que ésta ingirió alcohol y tuvo un comportamiento inadecuado en su estancia en Beijing.
Ángel Velmori Niño, presidente de la Fenilep, pidió ante los medios de comunicación una disculpa formal de parte de la atleta para con su persona y Caldera, ante las diferentes entidades deportivas competentes en este caso.
El dirigente recordó la negativa de Moreno de asistir a la justa olímpica si iba Caldera, pero de la que después se retractó y hasta pidió disculpas a los dirigentes del levantamiento.
También fue enfático al decir que el Wild Card por el que fue Moreno a la justa olímpica es para la federación, la que luego designa al atleta.
Caldera, quien estuvo presente en la conferencia, negó las acusaciones de Moreno y dijo que “ella (Moreno) es muy difícil y lo ha tomado como algo personal contra mí”.
La entrenadora comentó que ella podría abrir un proceso legal en contra de la atleta, por injurias, pero que la idea no es afectarla.
Frank Silva, secretario del Comité Olímpico Nicaragüense (CON) y jefe de la delegación nacional en los JJ.OO., dijo que su cuarto estaba frente al que se hospedaron Moreno, Caldera y la delegada de pesas, Nelly Betanco, y que nunca observó nada fuera de lo normal.
El único momento en que Caldera pudo haber tomado alcohol, según el jefe de delegación, fue cuando fueron a un centro de una empresa patrocinadora en la que se les daba tarjetas para hacer llamadas y habían bocadillos y bebidas, vino y cervezas sin alcohol.
Silva relató también que cuando volvía a la villa olímpica Caldera se tropezó en un escalón y casi se cae, pero que no fue porque estuviera en estado de ebriedad como dijera la atleta.
Los dirigentes no especificaron qué fue lo que tomó Caldera en ese momento y Silva dijo que aunque lo hubiese hecho eso no significa una agravante mientras no cometiera ningún acto inmoral o denigrante.
Los dirigentes dijeron que esperarían la disculpa de Moreno y de no darse ésta se volvería a reunir para tomar una decisión en torno al caso.