MADRID. - La compañía española Spanair pensó en cambiar el avión que se estrelló el pasado 20 de agosto y causó 154 muertos al detectarse una avería que se solucionó antes del despegue del aparato, indicó este viernes la ministra española de Fomento, Magdalena Alvarez.
"La compañía comunicó al aeropuerto la posibilidad de sustituir la aeronave (...) aunque finalmente también comunicó al centro de gestión aeroportuario que decidía continuar con la aeronave", indicó la ministra durante una comparecencia en una comisión del Congreso de los Diputados.
El avión despegó poco antes de las 14H25 del aeropuerto de Madrid en un punto más alejado del reglamentario, no alcanzó la altura suficiente y empezó a bajar hasta caer, romperse e incendiarse junto a un arroyo con 172 personas a bordo.
Pero previamente, al salir el avión una primera vez a la pista para despegar, el piloto detectó una avería en el medidor de la temperatura exterior que le hizo volver.
Un técnico desconectó el sistema y no lo reparó por no considerarlo necesario. En este momento, Spanair pensó en cambiar el aparato, pero al final no lo hizo. Esta primera avería no tuvo nada que ver en el accidente, según la compañía.
Se desconocen las causas del accidente, pero todos los indicios llevan a pensar que el motor no tuvo la suficiente potencia para despegar.
La ministra de Fomento aseguró que la crisis económica que sufre la compañía "en nada afecta ni tiene por qué afectar en términos de seguridad".
Spanair, propiedad de la escandinava SAS, prevé despedir a un cuarto de sus 4.000 trabajadores.
MEJORA SUPERVIVIENTE
Por otra parte, fuentes médicas informaron que una de las heridas de mayor gravedad evoluciona favorablemente, lo que ha permitido que se le retiren los analgésicos y se le desconecte del respirador.
Gregoria Mendiola Rodríguez, una española de 44 años, sufrió varias lesiones en la cabeza, contusiones por todo el cuerpo y otras heridas de consideración.
El marido de Mendiola fue una de las víctimas mortales del accidente, pero el hijo de 8 años de la pareja sobrevivió con apenas una fractura de pierna.
El departamento de salud del gobierno de la comunidad de Madrid dijo que la condición de Mendiola ha pasado de "muy grave" a "grave".
De los 18 supervivientes del brutal accidente en un vuelo de Spanair, 16 permanecen hospitalizados.
Los equipos médicos forenses trabajan utilizando sistemas de ADN para identificar los restos de las personas que murieron. Muchos de ellos acabaron calcinados y son casi irreconocibles.
El ministerio del Interior señaló que hasta ahora se han identificado 126 cadáveres.
Los equipos médicos han tenido dificultad a la hora de obtener dosis de ADN por parte de los parientes de algunas víctimas, lo que provoca que el proceso de identificación sea más lento.
Debido al retraso, una misa para las víctimas planeada inicialmente para el 1 de septiembre se ha aplazado 10 días, dijo el miércoles la arquidiócesis de Madrid.