Desde que asumió el presidente Daniel Ortega, en enero del 2007, existe un retroceso en el sistema democrático del país, según el informe La Democracia y la Gobernabilidad en Nicaragua.
El estudio, realizado en conjunto por el Instituto para el Desarrollo y la Democracia (Ipade), el Centro de Investigación para la Comunicación (Cinco) y el Centro de Derechos Constitucionales, señala que hay “tendencias preocupantes” por el cierre de los espacios políticos y la intimidación a los medios de comunicación, entre otras medidas.
Según Sofía Montenegro, de Cinco, “la libertad de expresión, organización y movilización están siendo afectadas” por el actual Gobierno.
“El pluralismo político ha terminado, ya no se impone un bipartidismo forzoso sino un monopartidismo (del Frente Sandinista) que tiene un auxiliar, que en este caso es el PLC (Partido Liberal Constitucionalista)”, expresó Montenegro.
Manifestó que existe además un “enorme tensionamiento” entre la sociedad civil y el Estado.
“Este informe es para advertir sobre estos retrocesos, porque todos saben cómo empezó esta historia pero nadie sabe cómo va a terminar”, sostuvo.
Dijo además que una de las características del actual Gobierno es que existe “un poder centralizado” por Ortega y prácticamente “hay ausencia de división de los poderes del Estado”.