Nicaragua será beneficiada por el Fondo Global con 5.5 millones de dólares para que ejecute, en los próximos cinco años, programas que ayuden a reducir los casos de malaria, aseguró Josefina Bonilla, directora de la Red Nicasalud, organismo que se encarga de administrar este dinero en el país.
Desde 1996, cuando se reportaron 76 mil casos de malaria, las cifras han descendido de forma vertiginosa hasta lograr este año 280 afectados. El trabajo del Ministerio de Salud (Minsa) junto a las comunidades y organismos cooperantes, en los años posteriores, ha sido efectivos.
Pero ahora la meta es más ambiciosa. Además de mantener estas bajas cifras se aspira a eliminar de forma total la enfermedad.
“Nicaragua está siendo un ejemplo para otros países del mundo, porque ha habido un buen entendimiento a la hora de desarrollar sus programas contra la malaria. Ha tenido lo que el Fondo Global llama buenas notas, ha sido evaluada con una A”, expresó Bonilla, ayer durante el cuarto foro de Enfermedades Transmitidas por Vectores (ETV).
El programa contra la malaria se ha destacado por el trabajo coordinado con las comunidades, donde las poblaciones son entrenadas para tomar muestras de sangre a pacientes y determinar si están afectados o no; hay una buena distribución de medicinas y existen campañas educativas en los idiomas locales.
El Fondo Global tiene una buena referencia del programa en Nicaragua que —además de los 5.5 millones de dólares ya aprobados—, podría aprobar una solicitud adicional de 7.3 millones de dólares.
NUEVA ETAPA
El doctor Francisco Acevedo, director nacional del programa de ETV, dijo que aunque los índices de malaria se han reducido de forma significativa en los últimos 14 años, la lucha contra la enfermedad inició hace cincuenta años.
“Estamos hablando de entrar en una etapa diferente de preeliminación y abordar lo que continuaría para la eliminación de la malaria en este país, este foro nos servirá para saber dónde estamos y lo que vamos a hacer”, aseguró Acevedo.
La malaria es una enfermedad parasitaria transmitida de un humano a otro por la picadura de un mosquito anofeles infectado. Entre sus síntomas están fiebres altas y escalofríos.