La Suprema Corte de Justicia de México declaró ayer constitucional una norma por la que en el 2007 se despenalizó el aborto en la ciudad de México, un fallo criticado por grupos civiles y la Iglesia católica que se declaró en luto.
La validez de la norma fue avalada por ocho de los 11 ministros de la Corte, en un fallo que abre la posibilidad a que en otros estados se presenten iniciativas de ley similares.
“La resolución no penaliza ni despenaliza el aborto, no es facultad de este tribunal constitucional establecer los delitos ni las penas. Hemos determinado únicamente la constitucionalidad de una norma aprobada por el órgano respectivo y en este caso en particular hemos participado en una definición de trascendencia nacional”, dijo el ministro Guillermo Ortiz, presidente del máximo tribunal.
La norma declarada constitucional (vigente desde abril del 2007) despenaliza la interrupción del embarazo durante las primeras 12 semanas de gestación.
Además de despenalizar la interrupción de la gestación, las reformas redujeron la pena de prisión, que era de uno a tres años, a entre tres y seis meses para las mujeres que aborten después del plazo fijado en la capital.
En los otros 31 estados del país aún es castigado el aborto y sólo se excluye de penalidad en algunos casos como cuando el embarazo sea resultado de una violación, el feto presente alteraciones congénitas que impliquen daños físicos o mentales, o cuando la madre corra peligro.
Mientras, el alcalde de Ciudad México, Marcelo Ebrard, consideró que el fallo “es un triunfo de la razón sobre los prejuicios que todavía hay en nuestra sociedad”.
Pero Jorge Serrano, director de la organización antiabortista Pro-Vida, calificó la decisión como “la más grande traición al derecho a la vida” y advirtió que “esta tragedia” podría extenderse a otros estados del país.
En tanto, la Arquidiócesis de México se declaró “en luto” y anunció que haría sonar las campanas de la Catedral en la capital “con tañidos de luto por los millones de niños que serán sacrificados ante el ‘amparo’ de la inicua ley de los hombres”.