Representantes del sector sindical reaccionaron molestos ayer por la ausencia del Gobierno en la mesa negociadora del salario mínimo, encuentro del que tampoco salió “humo blanco” que indique la firma de un acuerdo de ajuste salarial.
No obstante, los sindicalistas dieron ayer marcha atrás a su solicitud de aumentar en 53 por ciento el salario mínimo, y propusieron sólo el 35 por ciento.
En la mesa negociadora también fue notoria la ausencia de la Ministra del Trabajo (Mitrab), Jeaneth Chávez, aunque en su lugar estuvo el viceministro de esa entidad, Francisco Miranda Rivas.
Sin embargo, el representante del Frente Nacional de los Trabajadores (FNT) , Luis Barboza, expresó que “estamos pensando que el Gobierno se quedó afinando el acta, pero creemos que debe estar aquí dando la cara” en las negociaciones.
Añadió que “esperamos que el próximo jueves el Gobierno realmente traiga una propuesta seria y responsable”.
Emilio Márquez Acuña, secretario general de la Confederación de Acción y Unidad Sindical (CAUS), en tono molesto calificó la ausencia del Gobierno como una “señal de desprecio y de indiferencia” hacia los trabajadores del país.
Otros ausentes fueron los representantes del Banco Central de Nicaragua (BCN) y del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep).
Los empresarios proponen un ajuste salarial diferenciado para los nueve sectores de la economía, el cual promedia el 12 por ciento.
RECHAZAN PROPUESTA
Barboza, afín al Gobierno, rechazó la propuesta presentada por el sector estatal, de aplicar un reajuste del 13 por ciento en el salario básico, indicando que por ley las negociaciones deben tener un piso del 17 por ciento.
Los sindicalistas insistieron en que con base en la Ley del Salario Mínimo, el reajuste debe calcularse sumando la inflación acumulada y el crecimiento del país hasta la fecha.
Datos del BCN indican que hasta el primer semestre del año la inflación se ubicaba en 13.16 por ciento y estima un crecimiento económico de casi el cuatro por ciento.
El líder sindical calificó de “ridículas” las propuestas presentadas por el Gobierno y el sector privado.
Por su parte Márquez expresó: “El Gobierno está jugando, nos está dando una información falsa”.
De no lograrse un acuerdo, la ministra Chávez tiene hasta el 24 de septiembre para definir unilateralmente el nuevo salario mínimo, que regirá en los próximos seis meses del año.